Los cuarenta alumnos que participan en la Escuela Taller Las Graveras, que se forman en jardinería, albañilería, carpintería metálica y de madera, han finalizado ya los seis primeros meses de clases teóricas. A partir de ahora, comenzarán los 18 meses de trabajo sobre el terreno para convertir una antigua gravera en desuso en un parque con lago artificial de referencia metropolitana para la práctica de deportes acuáticos.
"Participarán en un proyecto ilusionante y que quedará ahí para siempre como aportación de la Escuela Taller al resto de los vecinos", como explica el alcalde, Javier Fernández, en referencia al futuro Parque de Las Graveras que en sus 15 hectáreas recoge la creación de cuatro pabellones en torno al lago donde se ubicarán tiendas, zonas de ocio y de relax y cafeterías, entre otras cosas. Dispondrá también de un muelle y embarcadero donde se podrán realizar actividades acuáticas. Los alumnos de la especialidad de jardinería se encargarán de plantar árboles de sombra, coníferas y arbustos, entre otras especies. Los de carpintería metálica instalarán cancelas, toboganes, papeleras o aparcamientos de bicicletas y los de madera, colocarán los circuitos de gimnasia, juegos infantiles y la cartelería de orientación.
Además, en una fase posterior ejecutarán la estructura parcial de los pabellones y los habitáculos de la zona didáctica de la Escuela Deportiva.
Bibliopiscina
De momento, y como puesta en práctica de lo aprendido en las clases teóricas, los alumnos, acaban de ejecutar un quiosco con uso de bibliopiscina, que entregaron a la delegada de Desarrollo, Pilar G. Extremera y que dará servicio a la piscina del polideportivo 'Francisco Sánchez'.
Oportunidad de futuro
Extremera animó a los alumnos "a apretar en absorber todo el conocimiento y la experiencia que la Escuela Taller les aporte porque esos serán los argumentos que puedan presentar de cara a futuras contrataciones".
Y es que, "las escuelas taller dan segundas oportunidades para que jóvenes, de entre 16 y 24 años que, por distintas circunstancias, no han podido terminar sus estudios, se labren un futuro profesional", como señala el primer edil, Javier Fernández.
Durante la formación práctica disfrutarán además de un contrato de formación que les proporcionará el 75 por ciento del salario mínimo interprofesional, una aportación complementaria que en tiempos difíciles es mucha más que un salario-incentivo.