Balance positivo de los programas ‘Verano de Cine’, ‘Jarilla Estival’ y ‘La Hacienda Encantada’, que han ofrecido un amplio abanico de posibilidades de cultura y ocio para las noches estivales. Más de 50 actos celebrados adaptándose a la normativa actual y siguiendo las recomendaciones sanitarias
La Rinconada ha puesto fin a su verano cultural, un
ambicioso programa lleno de eventos que se han realizado adaptándose a la
normativa actual y siguiendo las recomendaciones sanitarias. Programas como
Verano de Cine, Jarilla Estival o La Hacienda Encantada, han celebrado una
nueva edición, ofreciendo un amplio abanico de posibilidades de cultura y ocio
para disfrutar en familia en los meses estivales. Estos más de 50 actos, además
de ofrecer un verano cultural potente a la ciudadanía, da un impulso económico
al sector, inyectando 50.000 euros de liquidez de forma directa, gracias al
Plan Integral de Apoyo a la Cultura que desde el Ayuntamiento se ha puesto en
marcha.
El séptimo arte ha llegado a los
parques de la localidad con casi una veintena de proyecciones. La Caldera ha
acogido durante dos meses, todos los miércoles, la gran pantalla, mientras que
el parque Miguel de Mañara lo hacía los viernes, y algunos sábados el cine se
trasladaba a La Jarilla. El recinto ha estado acotado, con el acceso controlado
y el aforo reducido, controlado con invitaciones entregadas en la puerta, que
aseguraban poder mantener después la distancia social de seguridad entre los
asistentes. Además, se ha implantado un protocolo de desinfección de las sillas
y el uso obligatorio de mascarillas. Un total de 1.001 personas han acudido a
alguna de las películas con las que contaba la cartelera de esta edición, de
todos los géneros y para todos los públicos.
Otro de los programas que se consolida fiel a su cita en los
veranos locales, es el de Jarilla Estival. Sábado tras sábado, un total de 473
personas se han desplazado hasta el espacio de Nueva Jarilla donde han
disfrutado de manera gratuita, al aire libre y en un entorno natural, de otras
ocho producciones culturales, en su mayoría musicales. El flamenco de Antonio
Carrión, las versiones de Madame Groove, el ritmo de la Compañía Majareta, la
Banda de Música Cristo del Perdón con su ‘Princesas de Verano’, el dúo 7ª
Avenida y sus clásicos de todos los tiempos, y el concierto de Calle Salvador.
Además, dos de las sesiones de cine se han desplazado hasta este parque.
A éstos se le suma La Hacienda Encantada, que ha cumplido su
primer lustro de vida. Ha sido distinta a otros años porque, al igual que los
anteriores programas, ha tenido que adaptarse a las medidas de seguridad
establecidas para evitar una posible propagación del virus. Eso ha hecho que se
reduzca el aforo, que se mantengan las distancias de seguridad y que fuera
obligatorio el uso de mascarillas durante los espectáculos, pero igualmente, el
público ha respondido y disfrutado de un entorno único y de propuestas
artísticas de calidad, mayoritariamente música y teatro, aunque también ha
habido hueco para la danza y el circo. Además, por aquello de las limitaciones
que genera el Covid-19, se han emitido los espectáculos vía
streaming,
lo que ha permitido a muchos vecinos y vecinas de la localidad y de fuera de
ella, disfrutar de los mismos cuando no quedaban entradas físicas o había
ciertas reservas para salir de casa. La suma de las publicaciones relacionadas con este programa
cultural realizadas en diferentes entornos digitales ha alcanzado los 230.000
impactos. Con todo,
el programa ha sido un éxito, colgando el cartel de no hay billetes en casi
todas las actuaciones y refrendando la apuesta municipal por la cultura.

“A pesar del Covid-19 hemos mantenido nuestros programas,
apostando por un consumo seguro de la cultura”, afirma Raquel Vega, delegada
del área. “Si trabajamos con la normativa actual y tenemos un público
responsable, es compatible la cultura con la pandemia”.
Estos programas estivales, ante la situación actual que nos toca vivir, complicada para muchos vecinos y vecinas, han tenido tintes solidarios. En el cine de verano se ha instalado una hucha, a la entrada, destinadas al Fondo Social por el Covid-19. Asimismo, las entradas para todos los espectáculos de La Hacienda Encantada se canjeaban por alimentos no perecederos llegándose a recaudar 1.000 kilos, que han sido entregados a las Cáritas locales, lo que pone de manifiesto la solidaridad y el compromiso del pueblo rinconero.