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La Unión Deportiva completa un mal partido ante el Demo, donde no fue capaz de dominar el juego, marcado además por otra expulsión y otro penalti, el décimo en contra en nueve jornadas, en 4el día en el que el público volvió al Leonardo Ramos
De nuevo es necesario usar un tópico que
parecía estar olvidado, pero que vuelve a servir para el partido del pasado
domingo: el mayor enemigo del Rinconada es el propio Rinconada. Dos penaltis en
contra y una expulsión fueron lastres demasiado importantes como para revertir
una situación que empezó a ponerse complicada a raíz del primer gol del Demo, de
penalti, convertido por Fran Moreno, luego de un error bastante grosero en la
marca defensiva. Tan solo dos minutos más tarde, Oskita cometería el segundo
penalti para permitir que los capitalinos pudieran poner tierra de por medio.
Dos penaltis en tres minutos, diez penas máximas en contra en nueve partidos. Poco más que decir. Bueno sí, que antes del
primero, Tete había sido expulsado, la cuarta expulsión en nueve partidos.
El Rinconada recortó distancias con un
de Luis Cubero, que aprovechó un mal pase del lateral visitante para cazar el
balón y batir a Ismael tras driblarlo, dando un rayo de luz al Rinconada. Pero
la luz duró poco. De nuevo, la falta de concentración blanquiazul salió a
relucir tras una falta que nadie tapó, y sirvió para que Fran Herrera mandara
un zapatazo directo a la portería de Checa, que no estuvo acertado.
Tras el gol visitante, el partido se
enfrió hasta el punto de que no pasó nada de nada en los minutos finales. Esto
le sirvió al Demo para llevarse una victoria cómoda del Leonardo Ramos,
desaprovechando así el Rinconada una ocasión manifiesta para cogerle el pulso a
la competición.
De nuevo la Unión Deportiva Rinconada sacó a relucir su peor versión, una versión que incluye dosis de torpeza, desacierto, falta de concentración, y una autodestrucción que preocupa y mucho. El cuadro rinconero ha vuelto a desaprovechar una oportunidad de oro para hacerse fuerte en casa y llegar más liberado al siguiente envite, donde repite escenario. Y todo ello, el día en el que, por fin, el público volvía al Leonardo Ramos ávido de una alegría por parte de su equipo.
El Rinconada pone fin a la primera vuelta con siete puntos en su
haber y con la sensación de que tiene que remar mucho en la segunda vuelta para
revertir la situación. Ganar a Bellavista se muestra esencial para ir a Lora
con esperanzas, y es que el cuadro de Nando de la Rosa no le queda otra que
comenzar a remontar el vuelo, en una liga demasiado corta y dónde, ahora sí,
los partidos comienzan a restar.
Iván Salgado