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El San José vence a domicilio al Écija, se gana el derecho a depender de sí mismo, pero necesitará ganar a Ciudad Jardín e Isla Cristina para seguir en División de Honor
El grupo de descenso de División
de Honor es una auténtica carnicería. Y lo es porque hay siete descensos, en
una competición que consta de doce equipos, lo que se traduce en que bajan más
del 50 por ciento de los integrantes del grupo. Eso hace que el margen de error
sea mínimo y que los pequeños detalles gocen de una importancia capital.
Además, para complicar aún más las cosas, el grupo se ha polarizado, con
permanencia certificada por el Bollullos y descenso matemático del Écija, Aroche
y Ciudad Jardín. Entretanto, hay ocho equipos que se juegan la vida en las dos
jornadas que restan, en las que no hay margen de error para acabar la campaña
entre los cinco primeros.
Uno de esos ocho equipos es el
San José que, a día de hoy, sería el primero de los que no desciende, aunque el
Algabeño tiene un partido menos frente al Ciudad Jardín que, de ganarlo -como
parece muy probable-, sumiría a los cañameros en zona de descenso. En esa pelea
está también el Torreblanca, el Alcalá, el Puerto Real, el Isla Cristina e,
incluso, el Recreativo B. También está el San Roque, con una racha de cuatro
triunfos consecutivos, que se antoja corta para sobrevivir, ay que, si los de
Diego Tristán logran vencer su partido aplazado, estarán también
matemáticamente descendidos.
Al San José le quedan dos
partidos. El más inmediato, la próxima semana, en el Felipe del Valle ante el
descendido Ciudad Jardín (que derrotó 2-0 en la ida a los cañameros). Los de
Che son favoritos en ese partido, que supone otro match ball pues, de no ganar,
incluso podría certificarse su descenso de manera matemática de cara a la
última jornada, que sería bien merecido si no es capaz de superar a cuadro
cordobés. Pero si se cumplen los pronósticos y los azulinos se quedan con los
tres puntos, tendrán que ir al Municipal de Isla Cristina -dependiendo de sí
mismos ante otro equipo que se estaría jugando la vida- a ganar pues, viendo
los cruces, y salvo sorpresa mayúscula, no hacerlo también le condenaría al
descenso.
Así, por lo tanto, si la lógica
se cumple, el San José se jugará la permanencia en Huelva, ante un club que en
la ida ganó en el Felipe del Valle (2-4), pero al que tampoco le valdría un
empate (salvo que fuera capaz de ganar en Torreblanca la semana que viene). Ello
significa que, el ser o no ser, el seguir en División de Honor o caer a Primera
andaluza se resumiría en 90 minutos a cara de perro, con el hándicap añadido de
tener que hacerlo lejos de su público y su gente, lo que complica mucho las
cosas.
De momento, los cañameros
superaron el primer
match ball ante
el Écija, en un partido de claro dominio cañamero, pero que se complicó por
errores propios, se decidió en el tramo final, y generó excesiva tensión, que
se tradujo en una cartulina roja a Alvi una vez finalizado el encuentro, que le
imposibilitará estar la semana que viene ante los cordobeses.
Los de Carlos Conejero, ya
descendidos, jugaron sin presión, mientras que el San José, al que le iba la
vida en los tres puntos en litigio, fue quien empezó mandando y se adelantó en
el marcador gracias a un tanto de Álvaro en propia meta, que desvió lejos del
alcance del meta Arti un balón servido desde la derecha por Isma González. Con
ventaja en el marcador, los cañameros tenían que ir a matar el partido y lo
intentaron, pero los astigitanos, sin nada que perder, también trataban de
estirarse y llegar a los dominios de Sebas. Un remate desde lejos estuvo a punto
de sorprender al portero azulino que, no obstante, reaccionó bien y desvió a
córner. Pero, antes del descanso, los locales iban a empatar en una desaplicación
defensiva cañamera, que permitió que Raya rematara libre de marca y batiera al
arquero visitante, devolviendo las tablas al marcador, resultado con el que se
llegaría al descanso.
Tras la reanudación, a sabiendas
de que el empate era como una derrota, el San José se volcó sobre la meta de
Arti. Fernando tuvo dos ocasiones muy claras que no acabaron en gol por poco,
pero a la tercera optó por regalarle el tanto a Edu Brenes, que no perdonó y
puso el 1-2 en el marcador.
De ahí al final, el Écija trató
de irse arriba en busca del empate, con algunas tímidas ocasiones, mientras que
el San José pudo matar el partido. Juan marcó el 1-3 en un excepcional remate al
primer toque, pero el colegiado cordobés González Rodríguez lo anuló por fuera
de juego. El partido se encanalló en el tramo final, con protestas y algún conato
de altercado entre los futbolistas, que tuvieron varios roces con los
futbolistas ecijanos y con ciertos sectores de la afición local, fruto de la
tensión con la que se vivía el encuentro. En el alargue, cuando el San José
pedía la hora, un centro desde la izquierda lo remataba Juan en el segundo palo
para cerrar el 1-3 definitivo. Tras el final, nuevo encontronazo entre
futbolistas que el colegiado saldó con una tarjeta roja para Alvi, que se
perderá el duelo ante el Ciudad Jardín.
La semana que viene otra final para un equipo que sigue vivo y que, de ganar el domingo, llegará al último encuentro en busca del más difícil todavía, pero dependiendo de sí mismo.