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2-1: El sueño está a noventa minutos

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El Rinconada, gracias a los goles de Joni y Mimi, se impone al Ventippo y se clasifica para la final de los Play Offs de ascenso a División de Honor. Enfrente, tendrá al Villafranco, que empató a uno con el Morón e hizo valer su mejor clasificación en la Liga Regular para clasificarse

Mientras 75.000 personas llenaban el Estadio Olímpico de Sevilla para ver en concierto a Manuel Carrasco, a escasos 10 kilómetros de allí, en el feudo cañamero del Felipe del Valle, con más de 1.000 personas en las gradas, el Rinconada dirimía la primera criba de las dos que deberá pasar para ser equipo de División de Honor la campaña próxima.

Enfrente, el Ventippo de Casariche, al que le valía el empate por su mejor clasificación en la Liga regular y que traía un nutrido grupo de aficionados muy ruidosos, que llenaron de colorido las gradas del coliseo cañamero y que se mostraron muy faltones, respecto al rival, las instalaciones y la Federación, recordando a una grada de otros tiempos, lejos de la deportividad que equipos como el Rinconada han tratado de imponer. Cánticos contra el cuadro blanquiazul, gritos contra del RFAF por elegir como sede el Felipe del Valle, incluso de escuchó aquello tan manido de “estos es Casariche y aquí hay que…”, aunque el duelo se jugará a más de 100 kilómetros de la localidad de la Sierra Sur. Los rinconeros iban a lo suyo, aunque dirigentes del club y fuerzas del orden se afanaban en que no se mezclaran las aficiones y que no hubiese ningún altercado, dado que los ánimos se iban calentando.

García Calvo fue el colegiado designado -no se hizo público hasta su llegada al campo, porque la Federación, al contrario de lo que acostumbra, no lo publicó en la ficha del partido el viernes-. El colegiado fue el que tuvo una actuación para olvidar recientemente en Utrera aunque, en honor a la verdad, la mayoría de los fallos que cometió en aquel partido llevaron la firma de su auxiliar de banquillos, que no era la misma que ante el Ventippo.

Como a los de Nando de la Rosa no les valía el empate, salieron mandones, presionando mucho la salida del balón del cuadro de la Sierra Sur, que se afanaba en jugar desde atrás, ofreciendo mayores posibilidades a la vanguardia rinconera. La defensa del Rinconada, que escoltaba a Iván Gaviño, vivía tranquila, y el Rinconada olía la sangre, esperando interceptar un balón en la salida para pillar a contrapié a los de Pedro Murciano.

Y la jugada llegó en el 17, cuando un balón recuperado por Rupe en la banda izquierda acabó cruzado al segundo palo por donde entraba Joni que, libre de marca, batía al primer toque a Gonzalo y adelantaba a los rinconeros. La alegría se desataba en el banquillo blanquiazul y los ruidosos aficionados de Casariche quedaban en silencio. El Rinconada había hecho lo más difícil: adelantarse en el marcador. Y, con ello, voltear la eliminatoria, que ya no daba el pase al Ventippo, sino a los de Nando de la Rosa.

Sin embargo, la alegría duró poco, sólo dos minutos. Y no es que el Ventippo reaccionara y cercara la meta de Iván. Más bien fue un demérito de los del Nuevo Ramos Yerga. Un balón largo, a priori fácil para Iván que el portero no acabó de atrapar, dejando a Enrique a puerta vacía para empujar el empate al fondo de las mallas. Volvía a marcar el jugador de Casariche, que ya lo hiciera al Rinconada en el duelo celebrado en el Complejo Deportivo Sergio Carnerero Gil. El arquero se desesperó pidiendo falta en la jugada, que se había llevado el balón con la mano o vaya usted a saber, pero lo cierto es que fueron manos blandas del guardameta, que anduvo falto de contundencia y que se acabó tragando el tanto del empate.

Vuelta a empezar, de nuevo eliminados y con fiesta en el lado de la grada del Ventippo. El Rinconada no había tenido tiempo de gestionar la ventaja y, en una jugada aislada, había cedido el empate.

El guion volvió al origen, a ser el cuadro de Nando de la Rosa el que más exponía y el que intentaba llegar a los dominios de Gonzalo. Joni tuvo una inmejorable, pero se durmió a la hora de pegarle a puerta con todo a favor. Finalmente, optó por darle la pelota a Abel Pando, que entraba solo en el punto de penalti y que disparó al larguero.

En el 37, David López botó un córner desde la derecha, el balón llegó a Rupe en el segundo palo, metió la pelota en el área chica y Abel Pando no llegó, pero sí Mimi en el segundo palo, que batía a Gonzalo y volvía a adelantar al Rinconada, decantando el pase para los blanquiazules. Mimi, que es un jugador irregular y que se ha perdido diversos partidos, suma 8 goles en toda la temporada, algunos tan importantes como el que culminó la remontada ante el Bellavista en la primera fase, o el que cerró el pase a los Play Offs ante el Mairena. Ante el Ventippo volvía a ver puerta, volvía a aparecer cuando más lo necesitaba el equipo y lograba el que, a la postre, sería el tanto de la victoria. Para celebrarlo, nada mejor que enseñar una camiseta con su hermano Juan y su hijo Piero, con una leyenda en la que se leía “Os quiero”.

Sin mucho más que contar se llegó al descanso. Los ánimos en la parte de la grada del Ventippo se calentaban y aumentaba la presencia de cuerpos de seguridad, con la llegada de la Policía Local, que se unía a la Guardia Civil.

La entrada de José en el flanco diestro del Ventippo dio a los de Casariche mayor profundidad lo que, unido a que los de Pedro Murciano empezaron a ser más directos y a que estaban eliminados y tenían que exponer, hizo que cogieran el control del partido, aunque sin llegar a los dominios de Iván, porque la dupla formada por Gata y Junma no hacía concesiones, los laterales no dejaban espacios y David López y Adri se multiplicaban en las ayudas.

Conforme avanzaban los minutos, Nando de la Rosa empezaba a valorar la importancia de proteger el resultado, de manera paralela a la asunción de riesgos por parte del Ventippo. Alguna contra pudo sentenciar el partido, especialmente una de Rupe, que encaró solo a Gonzalo, pero se durmió a la hora de definir y un defensor mandó la pelota a córner.

Nando introdujo a Edu de la Hera, por Marrufo, tras una entrada del lateral que bien pudo haberle costado una tarjeta. Luego entró Cruz para ayudar al de Cantillana a parar a José, que llevaba todo el peligro de los de Pedro Murciano. También entró Maero que, aun lejos de su mejor forma, asustaba en el área y preocupaba a la zaga rinconera. En los últimos minutos, un balón de Enrique desde la derecha, lo remató el canterano del Betis fuera, aunque hubo aficionados que cantaron gol de lo cerca que pasó la pelota del palo y, dos minutos después, en una jugada en la que era José el que ponía el balón, el ariete remataba e Iván redimía toda su responsabilidad en el gol del Ventippo, con una manopla espectacular para mandar el balón a córner y mantener el marcador en ventaja para los suyos.

Se volcaba el Ventippo en busca del empate y el pase, pero el Rinconada se defendía a la perfección. En el 97, García Calvo indicaba el final y la alegría se desataba en las huestes rinconeras, con la comunión entre jugadores, cuerpo técnico y afición, celebrando el pase a la final como si del ascenso se tratara. Este equipo, con el que nadie contaba, estaba en la final, a sólo un partido del ascenso a División de Honor.

En ese momento empezaba  a cantar Manuel Carrasco en el Olímpico, a escasos diez kilómetros del Felipe del Valle, y entonaba su famosa canción ‘No dejes de soñar’. Dicho y hecho, Manuel. El Rinconada no deja de soñar, e irá a por todas la próxima semana en la final.

El Villafranco, rival por el ascenso

El Villafranco Club de Fútbol será el rival del Rinconada, el último escollo para lograr la machada, el ascenso, para escribir la página más brillante de la historia del club. El equipo de Diego Román empataba a uno ante el Morón y hacía valer su mejor clasificación en la Liga Regular para obtener el pase a la final. Y eso que, al final de la primera parte, se llegó con la mínima ventaja aruncitana, gracias al tanto de Gamboa, pero, en la segunda mitad, checa remataba de cabeza a lo Sergio Ramos entrando desde atrás un córner para devolver las tablas al marcador, que ya no se movería.

Aunque los rinconeros hubieran preferido al equipo de José González ‘Che’, porque, ante ellos, les hubiera servido el empate, al final le tocará bailar con la más fea, con el gran favorito, el Villafranco de Diego Román. Además, el empate favorece a los de Isla Mayor, lo que añadirá dificultad a la gesta rinconera. Pero, si hacemos un símil con el duelo entre ambos en el Rafael Beca, donde los aurinegros eran muy favoritos y acabaron claudicando 1-3, el Rinconada seguro tendrá sus opciones. Como se suele decir, las finales no se juegan, se ganan, y el Rinconada depende de sí mismo para hacerlo y materializar el ascenso. ¡A por ellos!

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