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El Rinconada logra una importante victoria en San Jerónimo que enmienda el empate ante el colista, que supuso un paso atrás
El Rinconada ha conseguido sumar cuatro puntos de seis en sus dos partidos de esta semana, unos números positivos en la carrera por salir de la zona de descenso. El equipo de Javi Blanco está muy vivo, pero necesita encontrar una mayor regularidad porque, entre triunfo y triunfo -el domingo había estrenado su casillero de triunfos en Pilas- hubo un borrón en forma de empate ante el colista de la tabla, el San Pablo Pino Montano, en el duelo intersemanal en el Nuevo Ramos Yerga. Además, el equipo está repitiendo un modus operandi peligroso, dejándose empatar en la jugada posterior a ponerse por delante. Le pasó ante la Peña Rociera, ante el Pilas y ante el San Pablo. También le ocurrió ante el Mosqueo, aunque en este caso fue en la Copa RFAF y el gol palaciego ponía el 1-2 justo después de empatar el cuadro rinconero.
Frente al cuadro capitalino, el Rinconada, como era de esperar, llevó las riendas del partido, pero, por esas cosas que pasan, el partido se fue complicando, no llegando el gol que, posiblemente, hubiera desatascado la contienda. Con esto de que el triunfo no llegaba, los visitantes empezaron a creer, por qué no, en la victoria, y se asomaron a los dominios de Álex Fernández en dos contras peligrosas. La más clara de los de Javi Blanco, por su parte, había sido un remate de Corriente al larguero, después de una excepcional jugada.
E la segunda parte el Rinconada seguía sin encontrar sensaciones. El partido le hacía “bola” y la sensación era que el Pino Montano incluso podía dar un disgusto mayor a la contra. Los visitantes se defendían bien y los blanquiazules no hallaban espacios.
Cuando los locales empezaban a resignarse con el 0-0, Felipe Aragón encontró puerta y adelantó a los suyos, para alegría de los aficionados que veían como se daba continuidad a la victoria en el Manuel Leonardo Ventura. Pero todo fue un espejismo porque, en el 88, Neison, puso las tablas en el marcador en una desaplicación defensiva del cuadro local.
Como reconocían desde el propio club, este empate era un paso atrás y convertía en vital el duelo del domingo en San Jerónimo ante un Demo en el que se estrenaba Barragán, con experiencia en Liverpool, Betis o Valladolid, entre otros, y que, por méritos propios, se ubicaba cerca de los puestos de Play Offs de la tabla.
El partido comenzó con un Rinconada eléctrico. David Cuevas, que estrenaba titularidad tras su lesión, pudo marcar en el minuto diez, con un remate que se marchó por encima del larguero.
Tras el primer acercamiento de los locales, Cuevas, a la segunda, sí acertó, después de una jugada individual que dejó a las claras que es el jugador diferencial de este equipo.
En el 30, la ventaja pudo ampliarse, pero el palo repelió el disparo de Segura.
El Rinconada controlaba el partido, pero, a medida que pasaban los minutos, los de San Jerónimo se estiraban más y empezaban a asomarse a los dominios de Álex.
En el primer minuto de la segunda parte, Cuevas volvió a tenerla para el Rinconada, pero su remate, con todo a favor, se marchó fuera.
El Demo empezó a utilizar un fútbol más directo y la sensación de peligro aumentó, aunque el Rinconada, a la contra, también pudo matar el partido. La sensación de peligro era más por el temor a que algún jugador local cazara una pelota en el área o hubiera un rechace o segunda jugada que por peligro real de los de San Jerónimo.
En el 82, la expulsión de Luis dejó a los locales con diez y, con superioridad en el marcador y en el número de efectivos, los blanquiazules abrocharon la segunda victoria de la temporada, para seguir creyendo y para arreglar el borrón del duelo ante el Pino Montano.
Ahora llegará al Nuevo Ramos Yerga el Morón de ‘Che’, que viene de ganar 4-0 al Camas pero que había perdido una semana antes ante el Demo (1-3). Urge la primera victoria como local, pero enfrente, habrá un equipo correoso y complicado para despedir la primera vuelta del Campeonato.