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El San José se deja empatar ante el Estrella San Agustín y saca un punto del Adame Bruña ante la Rociera que deja sabor agridulce, porque el equipo pudo ganar
La recha victoriosa del San José ha llegado a su fin. El contador se queda en siete, lo que es un buen número, pero queda la sensación de que podría haberse alargado con los dos encuentros que ha disputado en esta semana, sobre todo, en el partido ante el Estrella San Agustín en el recién renovado césped artificial del Anexo al Felipe del Valle, porque, al descanso, los cañameros ganaban 2-0, a pesar de haber iniciado el duelo con mucho de los menos habituales para refrescar el equipo.
Ante los alcalareños, el San José hizo una buena primera parte. Alberto adelantó a los suyos en el 17 al rematar un córner en el segundo palo ante el que nada pudo hacer Juan. Los azulinos dominaban y tenían las mejores ocasiones. En el 43, Dani Sánchez se inventó uno de los goles de la temporada, con una jugada magistral en la que se fue de tres contrarios en un palmo y picó la pelota ante la salida de Juan para poner el 2-0 y dejar el duelo virtualmente sentenciado.
Sin embargo, nada más comenzar la segunda parte, un centro chut del Estrella no fue capaz de blocarlo Iván, dejando la pelota muerta a pies de Ismael, que acortaba distancias y metía a los suyos en el partido.
A los de ‘Josito’ Hernández les entró el miedo, dieron un paso atrás y el Estrella pasó a dominar el encuentro, aunque, bien es cierto que sin ocasiones claras. A falta de cuatro minutos para el final, en un balón colgado, el dorsal número 2, Jesús Manuel Pérez ponía las tablas y dejaba al San José sin una victoria que parecía cantada.
Ni la roja al Kisko del Estrella, por derribar al Kisko cañamero cuando se iba solo, ni un remate de Mimi que se fue fuera por poco, pudieron dejar los tres puntos en el Anexo.
Y tres días después, llegaba la visita al Adame Bruña de Dos Hermanas para rendir cuentas al otrora líder, la Peña Rociera que, si bien es cierto, que desde que empató ante el Rinconada parece haber entrado en barrena, siempre supone un rival peligroso, con un campo muy complicado para cualquier rival, especialmente el San José, al que se le ha atragantado ese escenario en los últimos años que lo ha visitado.
El respeto mutuo fue la nota dominante, con un partido muy táctico, sin prácticamente ocasiones. El tiempo iba pasando sin nada que comentar y, en la segunda parte, con la misma tónica, ambos equipos empezaron a mover los banquillos. En este punto, José Carlos introdujo a Mimi que, tras su lesión, va sumando minutos para recuperar sensaciones, y que fue una de las buenas noticias porque, el futbolista, en su mejor forma, pueda darle mucho al San José. De hecho, fue el que generó más peligro desde su salida. Primero con una jugada en la que cruzó en exceso; y luego con otra en la que peleó un balón y sacó un pase de la muerte al que Nawfel no llegó por poco en boca de gol en la ocasión más clara del partido.
En el 97, de nuevo la tuvieron los cañameros en una falta que todo el mundo esperaba al segundo palo, pero que el San José sacó en corto buscando a Dani Sánchez que se revolvió y sacó un zurdazo que se perdió por muy poco a la izquierda del cancerbero nazareno.
Con estos dos empates, el San José se queda quinto en la tabla, sumando nueve partidos consecutivos sin perder, pero con la sensación agridulce de poder llevar más. El próximo fin de semana, como cierre de la primera vuelta, los azulinos reciben a un Puebla enrachado, que suma doce de los últimos quince puntos posibles y que será un complicado rival en el Anexo al Felipe del Valle.