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Justa derrota del Rinconada ante la Peña Rociera en un partido en el que Lluelma evitó una derrota más abultada
No fue el día del Rinconada en Dos Hermanas ante la Peña Rociera. A pesar de la valentía de Raúl Carmona de inicio, con tres puntas y una línea de tres centrocampistas entre los que aparecían Sergio y Guajiro, de cariz claramente ofensivo, el Rinconada fue incapaz de llegar a la portería de Sergio Vázquez.
Puede que influyeran las dimensiones del campo, pero lo cierto es que los rinconeros, que opositaban a sentarse en la mesa de los favoritos, nunca se sintieron cómodos y acabaron perdiendo por 2-0, que pudieron ser más de no mediar dos o tres intervenciones de mérito de Lluelma que, si bien es verdad que no anduvo fino en el primer tanto de los de Manu Fidalgo, sí se hizo gigante para negar más tantos a los rocieros.
El primer gol del partido llegó en el minuto 35. El arquero no atrapó balón y Sarmiento aprovechó para adelantar a los suyos. Quizás hasta entonces, el duelo estaba equilibrado, sin opciones de gol para ninguno, pero el gol local fue un mazazo para el Rinconada, al que empezaron a temblarle las piernas.
Cuando agonizaba el primer acto iba a llegar el segundo tanto, en una desaplicación defensiva de los blanquiazules que aprovechó un ex rinconero, Guti, para controlar dentro del área libre de marca y batir a Lluelma, que nada pudo hacer para quedarse con la pelota. Demasiada renta para los méritos de uno y otro, pero, en un campo de tan reducidas dimensiones, el acierto es fundamental para sumar.
En la segunda parte, con la entrada de Figueras, el Rinconada ganó en profundidad, pero las ocasiones seguían brillando por su ausencia. Es cierto que el joven jugador sacó un pase sensacional que se paseó por la meta de Sergio Vázquez sin encontrar rematador, pero, a mayores, poco que destacar de los acercamientos de Raúl Carmona, que, al acabar el partido, pedía “paciencia” porque “la temporada es muy larga”. En este segundo acto, los de Manu Fidalgo tuvieron algunas muy claras, pero ahí apareció Lluelma para evitar que la derrota se volviera más abultada.
Los minutos seguían pasando y los locales controlaban el juego, sin permitir acercamientos del Rinconada, ni conceder ocasiones de peligro. Gómez Rivero pitó el final del encuentro y los blanquiazules se quedan en decimotercer lugar con tres puntos en su casillero, antes de recibir al Arahal, que perdía en casa ante el líder de la categoría, el invicto Alcalá (1-2).
Crónica: JOSÉ LUIS MITCHELL