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El Rinconada se deja dos puntos en el epílogo frente a un Torreblanca en inferioridad
El Rinconada tuvo en sus manos conseguir su primer triunfo a domicilio en la presente temporada. Y lo dejó escapar en Torreblanca, con dos condicionantes fundamentales. El empuje de los locales y la actuación de Díaz Sebastián, que expulsó al torrealbense Mario por doble amarilla, pero que, tras ello, todas las jugadas polémicas las indicó del lado local. Cuando pasaban tres minutos del tiempo reglamentario y después de dos avisos en los que los rinconeros se salvaron por la campana, llegó el 2-2 final, tras lo cual se produjo también la expulsión de Ramnel, que será una baja importante para el próximo envite.
El Rinconada salió al campo bien posicionado, aunque, como por otro lado era lógico, los primeros acercamientos y quien más exponía en los primeros compases, eran los locales. Los Caños siempre ha sido inexpugnable para los visitantes y, este año, los de Rafa Ruiz aún no han sumado de tres en su campo. Por eso, no valían las especulaciones para los locales, que tuvieron que dar un paso al frente desde el comienzo, lo cual aprovechó el Rinconada para presionar arriba y tratar de recuperar balones en zonas comprometidas, sacando rédito de la ansiedad rival.
Sin embargo, conforme pasaban los minutos, el Torreblanca seguía acechando la meta de Lluelma y el Rinconada daba un pasito atrás y ya no inquietaba con la presión alta. El empuje local se traducía en faltas y jugadas a balón parado, a lo que fiaban sus opciones los blancos. En el minuto 22, Díaz Sebastián indicó penalti contra el Rinconada. Muy protestado por las huestes visitantes. Ángel engañó a Lluelma y puso por delante a los suyos.
El Rinconada no acababa de encontrarse. Raúl Carmona intentó reaccionar al gol y adelantó a los suyos, que no tocaban mal la pelota, pero que no encontraban la profundidad necesaria para poner en problemas la meta de Adri. En el 38 la tuvo David Cuevas, en un balón que le cayó totalmente solo, con todo a favor y que, incompresiblemente, mandó fuera. Se lamentaba el delantero que no suele perdonar ocasiones tan claras. Sin embargo, quien no falló fue Sofian que, cuando el primer acto agonizaba, sacaba un zapatazo que sorprendía a Adri y que devolvía las tablas al marcador, instantes antes del término del primer acto en Los Caños.
La segunda parte comenzó muy movida. Nada más arranca, Díaz Sebastián, que había estado caserete, sacó la segunda amarilla al local Mario, lo que dejaba al Torreblanca con diez. Y, segundo después, un balón colgado lo remataba a bocajarro Pascu. Despejaba como podía la zaga y el rechace le caía a Cuevas que, libre de marca, mandaba el balón al fondo de las mallas, poniendo a su equipo por delante y con superioridad numérica.
Se abría en ese momento una disyuntiva importante, porque la estrategia pasaba por aprovechar la superioridad en cuanto a efectivos y en el marcador para evitar acercamientos del rival y, a la contra, terminar de matar el duelo. Sin embargo, ni los rinconeros supieron cerrar el duelo, ni los torrealbenses bajaron los brazos. Además, tampoco ayudó el trencilla, que volvió a virar al lado local en la señalización de faltas y jugadas de menor importancia para empezar a minar la moral del Rinconada.
El partido se volvió de ida y vuelta, pudiendo pasar cualquier cosa. Lluelma desbarató un mano a mano y Pascu perdonó el 1-3. Sofian también falló delante de Adri en una jugada en la que se cantó el gol. Cuevas remató fuera, Lluelma sacó otro balón, Kisko intentó sorprender desde el medio campo y Segura sacó en la línea un cabezazo que ya había superado al arquero. Con intercambio de golpes nulos se llegaba al minuto 90 y la tablilla anunciaba seis de prolongación.
El partido era bronco, con entradas a destiempo, muchas protestas y una presión enorme hacia el colegiado, que capeaba el temporal como buenamente podía. En el 93, Jesús remató a gol el enésimo balón colgado y puso el empate en el marcador a falta de tres minutos.
El Torreblanca buscó la épica y, en el camino, consiguió equiparar las fuerzas por la expulsión, tras ver la segunda amarilla, de Ramnel. Un balón colgado sin peligro fue el bagaje ofensivo local tras el empate, antes de que Díaz Sebastián indicara el final y el reparto de puntos que deja un sabor agridulce a los de Raúl Carmona, que tenían la victoria en el bolsillo y acabaron perdiendo dos puntos.
La próxima semana, en el Leonardo Ramos, el ‘coco’ de la categoría, el Dos Hermanas CF, pondrá a prueba un feudo que, hasta el momento, no ha permitido volar ningún punto. Partidazo a la vista.