Deportes |
El San José pierde en casa con el Alcalá exhibiendo incapacidad de reacción y sigue sumido en la zona de descenso tras casi un cuarto de la Liga disputado
El San José perdió en casa ante el líder, el Alcalá, en un partido que los de Maldonado, a pesar de estar en cuadro por todas las carencias que viene arrastrando el equipo desde el comienzo del Campeonato, dieron la cara, generando hasta dos ocasiones de gol, una de ellas muy clara, que acabó con un disparo de Cortés que repelió Blas, que se hizo gigante ante el remate del futbolista cañamero en el área chica.
Los azulinos dominaban a los puntos y en el césped del Felipe del Valle no se apreciaba quien era el primero de la clasificación y quien estaba en descenso. Pero, en un lance de juego, se lesionó el capitán, Selu, que tuvo que retirarse, y ahí, empezaron a verse las miserias de los locales, incapaces de buscar un relevo de garantías sin desvestir otro santo o dejan un agujero en otra demarcación.
En el 21, una jugada mal defendida generó una desaplicación colectiva, que hizo que el balón se paseara por todo el área local hasta llegar a Diego, quien batió sin remisión a Sebas. El gol hizo mucho daño al San José. El ímpetu, las ganas, el de tú a tú del inicio se esfumó, y los de Maldonado quedaron a merced de su rival, que llevó el duelo a donde quería, que era a vivir tranquilo y a aprovechar cualquier resquicio para ampliar la renta. El segundo gol llegaría en el 43 por medio de Benja Caro, que volvió a aprovecharse de la caraja defensiva azulina. No había llegado antes porque Sebas lo había evitado, porque de no ser por el arquero el marcador podría haber sido más amplio.
Sin embargo, el 0-2, visto lo visto, parecía totalmente insalvable. En la segunda parte, con la entrada de Iván, el equipo salió espoleado y generó un par de ocasiones que no terminaron de cuajar. El ex del Castilleja tiene calidad y, cuando se asocia con Luis Cubero tiene peligro. Pero es que no hay más, ni para marcar, ni para filtrar pases, lo que reduce los recursos a balones largos a la espalda de la zaga, muy complejos para los atacantes y muy fáciles para los defensores.
El equipo de Pana se dedicó a contemporizar, aguantó el vendaval local, más de corazón que de estrategia trenzada, de los primeros minutos de la reanudación y luego se dedicó a dejar pasar el tiempo, sabedor de la incapacidad ofensiva azulina.
En el 71, el juvenil Alexis, marcó un golazo en una jugada a los Juan Palomo. Cogió la pelota, recortó, se perfiló en la frontal y, cuando todo el mundo esperaba un pase, sacó un zapatazo magistral que se coló por toda la escuadra. Imparable para Blas y, sin duda, uno de los goles de la temporada.
Pero ese tanto fue una raya en el cielo. El Alcalá dio un paso atrás para evitar problemas y el San José fue un quiero y no puedo mientras se consumían los 19 minutos más el alargue que quedaban por cumplir. Romero Gómez pitó el final y el San José acabó de vacío. De nada vale buscar excusas, apelando a la clasificación del rival. Toca hacer autocrítica y, sobre todo, poner los medios -fichajes- para tratar de revertir una situación para la que aún hay tiempo, pero que cada semana es más difícil.