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El Rinconada ve como la Estrella San Agustín le remonta el partido en el añadido y se acerca peligrosamente a la zona complicada
Cuando un equipo hace equilibrios en la zona media, puede, con un par de resultados positivos, acercarse a la mesa de los mejores, aunque si los resultados son negativos, hacia donde vira es a la zona complicada. Es lo que le ha ocurrido al Rinconada que, tras ver como se le escapaba la victoria en el alargue ante el Torreblanca, y con un partido pendiente –miércoles a las 12:30 horas ante el Dos Hermanas-, llegaba a Rabesa con la intención de lograr una victoria que le desahogara y le acercara a los aspirantes.
El partido comenzó con mucho respeto y, como era de esperar, determinado por las dimensiones del campo, que obligaban a mucho fútbol directo y a guardarse bien las espaldas porque cualquier balón colgado, segunda jugada o error en la salida del balón podía complicar mucho las cosas. Los de Raúl Carmona tenían el guion bien aprendido y lo ejecutaron a la perfección durante la primera parte, a cuyo término se llegó con empate a cero y con los rinconeros viviendo relativamente tranquilos.
En la segunda mitad, las cosas iban a ponerse mejor para el Rinconada, porque Charro, que volvía a vestir la elástica rinconera, iba a tener el reestreno soñado, con un gol que ponía por delante a los del Leonardo Ramos. Cierto era que quedaban 40 larguísimos minutos, pero los rinconeros cobraban ventaja y exhibían un fútbol muy serio, sin concesiones al rival.
Pero, como decíamos anteriormente, 40 minutos dan para mucho y, los alcalareños empezaron a poner en práctica los centros laterales, balones a la olla y fútbol directo para empezar a rondar los dominios de Lluelma. El equipo de Raúl Carmona se defendía bien, pero cualquier detalle en un campo de esas condiciones puede ser decisivo. Así, en el 70, José Carlos consiguió la igualada, en pleno zafarrancho de los locales, que tenían una marcha más, ante un equipo que había dado un paso atrás para proteger la ventaja.
La Estrella apretó los dientes al oler la sangre y se fue a por el tanto de la victoria. Los rinconeros tuvieron que sufrir, pero lograron capear el temporal y mantener la igualada. Un punto es mejor que ninguno y, si es en un campo como Rabesa, pues tiene aún más valor. Pero hasta el rabo todo es toro y, al igual que le ocurría ante el Torreblanca, un balón colgado en el alargue llegó a Javi Moro que culminó la remontada para los suyos y dejó a los rinconeros con un palmo de narices. En sus últimos dos encuentros, los de Raúl Carmona se han dejado tres puntos en el alargue. Esos tres puntos, si se unieran a un triunfo en el partido pendiente, dejarían al equipo a uno de los Play Offs. Sin embargo, están con los mismos que el Mosqueo, que es el primero de los que bajaría. El miércoles el aplazado ante el Dos Hermanas y el domingo, en el Ramos Yerga, derbi ante el San José con tintes dramáticos.