Ramón Gil (Sevilla, 43 años) es el delegado de Seguridad Ciudadana y Tráfico, de Bomberos y Protección Civil, y de Participación Ciudadana. Pretende mejorar la calidad del servicio y la satisfacción vecinal
Ramón Gil acaba de aterrizar en política. Profesional de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, conoce su funcionamiento y tiene claro que “la seguridad ciudadana es un derecho más, como la sanidad o la educación”. Desde esa óptica, organiza una de las áreas con las que más se mide la calidad de vida vecinal.
¿Qué objetivos plantea para aumentar la sensación de seguridad?
Quiero, porque sé que se puede conseguir para beneficio de todos, mejorar la calidad del servicio público de Seguridad Ciudadana. Quiero que la satisfacción del vecino y la del agente vayan a la par y, como consecuencia de estos dos retos, quiero una Policía Local cercana, accesible y siempre al servicio de la ciudadanía. Tenemos a la Policía Local con más medios del área metropolitana y eso tiene que notarse en la calle.
Y como primera medida, ha retomado la Policía de Proximidad.
Efectivamente, es necesario aumentar la presencia policial al lado del vecino y con barridos de mañana y tarde patrullando los distritos. Ya dedicamos 4 agentes a ello.
También ha anunciado como objetivo reducir la delincuencia.
La Rinconada tiene uno de los índices de delincuencia más bajos del área metropolitana, aunque es lógico que desde el Gobierno queramos reducirla aún más. Se puede hacer y tenemos mecanismos para hacerlo.
En esto parece que tiene especial protagonismo la coordinación que se mantiene con Guardia Civil.
Es absurdo que dos cuerpos dedicados a lo mismo no mantengan contacto, intercambio de información y coordinación de efectivos. Tenemos el mismo objetivo y está claro que la buena sintonía beneficia al vecino. Como prueba de ello está el especial seguimiento al 50 por ciento que se hace a los casos de violencia de género. Cada 15 días, los mandos de la Guardia Civil y nosotros mantenemos una reunión de coordinación.
Crecemos y empezamos a tener problemas de ciudad y el tráfico se resiente ...
Tenemos las mismas calles que hace 10 años pero el número de coches se ha multiplicado en una media de dos vehículos por familia. Eso tiene que notarse a la fuerza. Vamos a realizar un estudio pormenorizado del tráfico rodado a todos los niveles: señalética, aparcamientos, vados en activo, estado de la vía. A partir de ahí tomaremos medidas sobre la circulación.
Con todo, la concienciación ciudadana es clave y pondremos todos los medios a nuestra disposición para tener colaboración vecinal. La Policía volverá a desplegarse informando sobre el uso del cinturón y la prohibición del móvil al volante.
Al tiempo, intensificaremos los controles de alcoholemia y en breve dispondremos de un radar para los de velocidad; también volveremos a realizar controles móviles de uso obligatorio del casco.
En el desmantelamiento del arroyo, Tráfico tiene mucho que decir.
Trabajamos en un Plan específico de Tráfico que reconduzca y dé fluidez durante la eliminación del puente del Malecón. En los estudios participarán agentes de la Guardia Civil de Tráfico y también contaremos con el asesoramiento de una empresa especializada. Este dispositivo montará un operativo similar para cuando comiencen las obras de ampliación del del Cáñamo.
También es edil de Participación Ciudadana, ¿sobre qué prioriza?
El Gobierno tiene claro que la atención al vecino es lo primero. El SAC funciona y se intensificará en esta legislatura para convertirse en un embrió de ventanilla única. La atención a las asociaciones es nuestro segundo pilar.