Joaquín Jesús Simón Olmedo exaltó en el Teatro Antonio Gala la Semana Santa rinconera con un pregón marcado por la emoción, la memoria y el amor de un cofrade a su pueblo y a sus cofradías
La Semana Santa de 2026 ya ha comenzado en La Rinconada. Lo ha hecho a través de la palabra y los sentimientos de Joaquín Jesús Simón Olmedo, antiguo costalero, capataz, saetero, pero sobre todo, cofrade. El Teatro Antonio Gala acogió en la mañana del IV Domingo de Cuaresma, conocido como domingo de Laetare, la 43 edición del Pregón de la Semana Santa de La Rinconada.
El acto contó con la presencia del alcalde, Javier Fernández; del delegado de Fiestas Mayores, Rafael Reyes; de la delegada adscrita, Silvia Torres; y de la diputada en Cortes, Trinidad Argota, además de representantes de las hermandades del municipio. Especial protagonismo tuvieron las corporaciones rinconeras, presentes también a través de sus estandartes sobre el escenario.
La escenografía estuvo marcada por un cuidado lenguaje simbólico, con las imágenes titulares de las cofradías rinconeras y elementos propios del universo cofrade, como costales, incienso, fotografías y bacalaos, en una puesta en escena que reforzó el carácter íntimo y devocional del acto, con detalles del jarrillo de lata para saciar la sed de este pregonero. La presentación corrió a cargo de José Ángel Navarro Porra, pregonero del pasado año, quien describió a través de una semblanza la figura de “Peluki”, dando un preámbulo de lo que sería un Pregón hecho y declamado “a corazón abierto”.
Olmedo ofreció un pregón articulado por diferentes capítulos, en el que recorrió la Semana Santa rinconera desde la Cuaresma hasta el Domingo de Resurrección. Fue, ante todo, un canto de amor de un cofrade a La Rinconada, construido desde la experiencia personal, la memoria y la vivencia propia con cada una de las hermandades.
Tras una introducción centrada en el tiempo cuaresmal, el pregonero dedicó unos emocionantes versos a la Agrupación Parroquial del Olivo, “bendito el momento escogido, para entablar con El Olivo una relación sincera, y cumplir por vez primera, desde un balcón de mi pueblo, mi más sentida saeta”. Y es que la faceta de saetero de Joaquín Jesús quedó contada desde su curioso origen en un Domingo de Ramos por los años 80 cuando se recogía la Hermandad de la Hiniesta, así como la emoción y la tensión que supone cantar frente a frente a un Cristo o a una Virgen, cara a cara.
Especial carga emotiva tuvieron los pasajes dedicados a la Hermandad de la Salud y a la Hermandad de los Dolores, corporaciones unidas a su propia biografía cofrade, así como el tramo final dedicado a la Hermandad de la Resurrección, definida desde sus orígenes como una cofradía levantada con trabajo, amistad y compromiso.
“Así que tú, Nazareno, y tú Salud Madre mía, no temáis por vuestro hijo, que aunque algunos lo critican, gritaré con mucho orgullo ¡¡qué siempre seré, Saluíta!!.
Los recuerdos de una infancia vinculada al Miércoles Santo y a la madurez y a la familia vinculados a un Viernes Santo junto a la Hermandad de la Soledad de Alcalá del Río, también se hicieron presentes en un rosario de nombres que evocan la historia de nuestras Hermandades y de la propia vida de Joaquín Jesús.
“Madre, yo quisiera ser del Santo Entierro Divino, Soleano cómo tú y ser de Alcalá del Río”.
La música formó parte también del pregón con la participación de la Banda Municipal Cristo del Perdón, a quien el pregonero le dedicó un sentido capítulo mientras los músicos interpretaban los compases de la marcha ‘Espíritu Santo’. Música que también se hizo patente en el piano del pequeño David y en la propia saeta interpretada por el propio Olmedo, dedicada a la Virgen de los Dolores.
“Gracias amigo Ricardo por ponerme frente a Ella. Sería difícil olvidarlo, en mi corazón sigue esa huella. Tu quisiste que yo fuera de nuevo su costalero, que fuera su capataz, y luego su pregonero”.
El Pregón de la Semana Santa de 2026 no solo ha sido un canto que nos abre las puertas a una nueva Semana Santa, ha sido una confesión, o quizás una historia contada sobre las vivencias, emociones, pero sobre todo, la Verdad de Joaquín Jesús Olmedo a través de todo lo vivido desde su infancia hasta el tiempo presente en nuestras hermandades, no como mera tradición, sino como una forma de vida.
“Ya está aquí Semana Santa, y yo ansioso porque llegue, y aunque no pueda sacarte, aunque costal ya no lleve y vista con traje negro porque ya el deber me puede…”.
El testimonio de un “costalero para siempre” que cerró el Pregón de la misma manera que se finaliza una estación de penitencia. Tras la emoción, llegó un “Ahí quedó” y el público, aún con lágrimas en los ojos, se puso en pie para aplaudir la confesión que este pregonero ha hecho para anunciar que ya está aquí, a poco más de 10 días, la Semana Santa de La Rinconada 2026.