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El San José domina a un Osuna que se quedó pronto con diez, regala un tanto a los ursaonenses y sufre para conseguir el empate en el último minuto, cuando los locales tenían ya dos menos
El San José firmó tablas en el Raúl Carrosa en un duelo cuyo resultado, a priori, no hubiese sido malo, pero que, visto lo visto, deja la sensación que los cañameros perdieron dos puntos. No por el desarrollo del partido, porque empataron cuando se asomaba el minuto 90, sino porque desde el minuto 22 jugaron con superioridad numérica, por la expulsión de David –dos minutos antes del gol del Osuna- y, desde el 78, cuando vio la roja directa Gerard, con dos jugadores más.
En el plano positivo, cabe destacar, en parte por las circunstancias, que el San José dominó de principio a fin. Pero incluso antes de la primera expulsión local, el dominio fue cañamero, con dos ocasiones clarísimas, sobre todo la segunda, de Dimas, y un posible penalti que Franco Moreno no señalizó sobre Diego Rosado. También hubo una clara del Osuna, antes de todo eso, tras un balón regalado por David López a Xepi que se vio en el mano a mano con Isma, que le ganó la partida.
Dos minutos después de quedarse con superioridad, por una jugada en la que David recibe una falta de Dimas y se revuelve contra el jugador cañamero, Alberto Reyes adelantó a los de Jesús Fernández, en otra desaplicación de la defensa, que le regaló la pelota a los locales.
Con el uno cero, el monopolio absoluto de la pelota fue del San José, aunque la claridad de las ocasiones disminuyó, por un lado, porque el Osuna cerró filas con dos líneas de cuatro por detrás del balón y parando continuamente el juego, y en segundo lugar por falta de claridad en el ataque azulino.
En la segunda parte, los cañameros se afanaron en colgar balones y el San José no está hecho para buscar fútbol directo y juego aéreo. Una y otra vez, los balones morían en las manos de Fernando o despejados por la defensa.
El Osuna iba con el cuchillo entre los dientes en cada jugada, peleando cada balón a vida o muerte, como si fuera el último. Ese exceso de celo se tradujo en una segunda roja, cuando Gerard, sin ninguna opción de jugar la pelota, le hizo una entrada por detrás a Diego Rosado que, menos mal que no enganchó bien al extremo azulino.
En el último tramo del partido, los azulinos repitieron fórmula, tratando de llegar y colgar balones, con Alvi, que relevó a Mario Begines, muy activo por la banda derecha. Sin embargo, el balón de gol llegó desde la izquierda. Marcos Gullón centró y Plusco, metiéndose entre los dos centrales, remató a la cepa izquierda de la portería de Fernando, poniendo el 1-1.
En el alargue, que se prolongó durante cinco minutos, hubo una ocasión para Dimas, que buscó una vaselina imposible cuando tenía a Alvi libre de marca para buscar una mejor ocasión.
En definitiva, pudo perder y ganar, pero terminó empatando en el campo de un grande, pero que jugó casi todo el choque en inferioridad. El San José tiene cosas, pero tiene que mejorar ciertas cosas y, sobre todo, necesita refuerzos para tener más alternativas.