El club demuestra la unidad entre todos sus estamentos en la fiesta de la cantera
Acto de Hermandad del equipo
Había motivos de sobra para una celebración. El Rinconada tenía nueva sede social y todos los integrantes de los escalafones inferiores iban a recibir sus nuevas equipaciones, que esperaban cargados de ilusión, como si de un anticipo de los Reyes Magos se tratase.
Pero lo que se conmemoró el pasado día quince junto a la Escuela de Hostelería y Hotelería de Torrepavas fue mucho más que todo eso: se pregonó a los cuatro vientos la fortaleza y la unión que existe entre todos los estamentos del Rinconada. Desde el presidente, que hizo las veces de anfitrión en compañía de Rafael Sánchez y Antonio Rodríguez, ‘Bobby’, hasta los escalafones más pequeños y sus familiares, que les acompañaron en todo momento. Por supuesto, no faltaron representantes municipales, como José Manuel Romero Campos, delegado de Festejos y Vía Pública, emisarios del San José, con el presidente, Lorenzo Sánchez, y el Director Deportivo, Juan Manuel García Escudero, ‘Sheriff’, a la cabeza, medios de comunicación y el total de los jugadores del primer equipo junto a su entrenador, Dioni Arroyo.
Toda la plantilla dio muestras del excelente ambiente que se respira en el vestuario y, entre bromas y risas, pasaron un rato inolvidable, hicieron piña y, como reconoció el entrenador “en muchos casos subieron un peldaño y pasaron de ser compañeros de equipo a convertirse en amigos”.
En este sentido también se pronunció el director deportivo rinconero, Rafael Sánchez, quien dijo que “no hay nada mejor que una buena paella, unos montaditos, chacinas ibéricas y unos refrescos para pasar un día en familia y estrechar los lazos entre todos los que, de alguna manera u otra, trabajamos por el bien de la entidad”. Lo que está claro es que, a efectos deportivos, la iniciativa dio resultados, pues el equipo cerró su racha negativa y ganó al Diablos Rojos.