La última fase de las obras, la que urbanizará con plazas, fuentes y zonas de encuentro y convivencia la superficie del cajón que encierra el arroyo, comenzará en primavera
Los primeros 480 metros que separan la nueva gran glorieta del Malecón y el convento San José serán los protagonistas del esperado cambio total que el Gobierno local ha diseñado de la fisionomía de una zona eminentemente deprimida desde el punto de vista urbanístico.
La integración definitiva se adelanta en el calendario de actuación gracias a los Fondos Estatales que Zapatero ha repartido entre los municipios para incentivar la economía y el empleo.
Tres millones de euros servirán para urbanizar dando continuidad al tramo de Secadero de Gutiérrez y ubicar una suerte de plazas engarzadas que conformen un puzzle creado para “hacer del cauce soterrado del arroyo justo lo contrario de lo que ha sido durante más de 60 años y convertirlo en un punto de encuentro y escaparate de la convivencia ciudadana”, explica el primer teniente de alcalde y delegado de Urbanismo, Cristóbal Blázquez.
La consultora de ingeniería que redactó la obra hidráulica ha sido la encargada del diseño de la superficie del cajón que encierra al arroyo, unas obras que comenzarán en primavera y que “serán de rápida ejecución”.
Mientras tanto, los trabajos de soterramiento siguen su ritmo y el cajón ha llegado ya al punto final del recorrido previsto, es decir, al puente del ferrocarril. A partir de allí, el cauce será recuperado en abierto como zona verde.
En paralelo, el Ayuntamiento estudia las opciones de reconducción del tráfico para acometer el siguiente y simbólico hito: la demolición del puente de la calle San José, segundo paso obligado por encima del arroyo que condcionaba la libre circulación. La experiencia del derribo del puente del Malecón servirá “aunque se trata de contextos muy diferentes y cada uno presenta su peculiaridad en lo que a las inevitables molestias vecinales se refiere”, como explica el delegado de Policía Local, Ramón Gil.
Por otra parte, también durante la primavera se empezarán a regenerar las vías verdes previstas en los márgenes de los tramos alto y bajo del arroyo, una actuación que dará continuidad al uso para el paseo y el recreo incorporándose al anillo verde que permitirá recorrer toda la trama urbana en bicicleta.