Integrantes del Club Atletismo Rinconada participan en las maratones de nueva York y Berlín
"Nadie puede imaginarse lo que siente uno cuando tras 42 kilómetros de carrera atraviesa la Puerta de Brandenburgo o llega al Central Park donde se encuentra la ansiada meta", explica Francisco Mayorga, uno de los atletas que compone el Club de Atletismo Rinconada. Junto con otros tres integrantes de esta asociación deportiva (Antonio Manuel Martín, Antonio Haro y Antonio González) ha participado sólo en el último año en las maratones de Estocolmo, Berlín y Nueva York, además de las que se convocan en el resto de España.
De todas, la que recuerdan con especial cariño es la del pasado mes de noviembre en la ciudad de los rascacielos, al coincidir, además, con la elección de Obama como presidente del Gobierno de Estados Unidos. "Los días previos a las elecciones y antes de conocerse los resultados electorales se vivía un gran ambiente festivo, se respiraba ilusión y esperanza; en cada rincón de la Gran Manzana se sentía el momento histórico que estábamos viviendo y esa atmósfera nos contagió", comenta Francisco Mayorga.
Pero los atletas maratonianos del Club de La Rinconada no fueron a votar a Obama, sino a "pasar frío y recorrer los cinco barrios de Nueva York". Para ellos, no sólo vale la pena el esfuerzo físico mental y emocional que supone un maratón de esas características. Lo más importante es la sensación de subir y bajar los innumerables puentes vistos cientos de veces en las pantallas del cine y llegar hasta el "romántico, otoñal y abarrotado Central Park".
No obstante estos corredores pueden también contar su experiencia en la Maratón de Berlín. "Para nosotros fue una auténtica maravilla hacer el calentamiento en los jardines situados frente al Parlamento alemán (el Reichstag), y sobre todo correr por sus enormes y abarrotadas avenidas", comenta Mayorga. Asegura que Berlín es una ciudad muy especial, la capital económica, cultural y deportiva de Europa y eso según él, se notó. Si se le pregunta a este veterano de los maratones por el momento más emocionante de los 42 kilómetros que recorrió, señala que "fue el segundo en el que pasé bajo la Puerta de Brandenburgo y crucé la línea de lo que hasta el 89 fue el vergonzoso muro". Y es que para este grupo de rinconeros lo increíble de la experiencia es unir el evento deportivo para el que entrenan duramente los meses previos con el enriquecimiento personal de conocer la ciudad y su historia.
Mayorga asegura que empezaron a participar en maratones de otros países en 2004 y seguirán haciéndolo hasta que puedan. "Este año volveremos a ir a la de Sevilla y Madrid como siempre y repetiremos en Berlín", comenta. "Nuestro objetivo no es otro que llegar a la meta, pues hay muchos corredores que tienen que abandonar a la mitad; estamos hablando de una carrera muy dura que pone a prueba tu capacidad de soportar de dolor y las inclemencias del camino".
Este rinconero no puede expresar con palabras el orgullo de haber participado en dos de los eventos más importantes del año (la Maratón de Berlín y la de Nueva York) y una cosa tiene clara: "no hemos cambiado el mundo, pero tenemos la satisfacción de haber estado allí; nosotros no lo olvidaremos y una cosa tengo que decir, nuestra historia no ha hecho más que empezar".