El Oviedo no pudo con el poderío de un equipo que demostró que puede competir en Primera sin problemas
Como si de un calco de sus mayores se tratase, la cantera del Soderinsa responde y cumple el objetivo de fomentar nuevos valores en la localidad y promocionar a jugadores que se han criado en el Centro de Tecnificación de La Rinconada. Y, además, suma títulos y demuestra, año a año, que el único motivo por el que no tiene un hueco en la elite es porque es un filial.
Por segundo año consecutivo se coronó Campeón de la Liga Nacional, o lo que es lo mismo, la división de plata del bádminton español, tras vencer al Club Deportivo Bádminton Oviedo por un doble 4-3. Curiosamente, en ambos partidos, los tres encuentros netamente masculinos cayeron del lado del Soderinsa B, mientras que las féminas cedieron los tres puntos que disputaron de manera exclusiva. Por tanto, la ida y la vuelta se decidieron en el primer partido, el dobles mixto que, en ambos choques, se decantó del lado rinconero.
Con este triunfo, los rinconeros demuestran que, al margen de los Vaugham, Kusuma y Longo, están Ernesto Velázquez, Juan Manuel Fernández Quiles o el indonesio Gordown, que compagina a la perfección las labores de entrenador y jugador con los cachorros del Soderinsa, que pueden aportar muchas cosas, al margen de los Rafa Fernández, que se incorporó comenzada la temporada y Alejandro Barriga, que se ha perdido el tramo final por culpa de una lesión.
No obstante, también queda demostrado la fragilidad que tienen los rinconeros en el cuadro femenino, donde no aparece ninguna jugadora capaz de alcanzar el nivel de Laura Molina sin ocupar plaza de extranjera.
Ana María Aja tiene complicada su participación por motivos laborales, mientras que Eva María Romero, Mar Soriano y Julié Petiere no acaban de explotar. Para el próximo año, esa debe ser una de las parcelas que deberán reforzarse con más ahinco.