El delegado del Gobierno contra la Violencia de Género, Miguel Lorente, explicó en una conferencia las claves de la atención a víctimas y su recuperación social, al tiempo que señaló al movimiento posmachista como causante ideológico de las nuevas agresiones
El delegado del Gobierno contra la Violencia de Género, Miguel Lorente, acudió a La Rinconada para participar en una jornada técnica organizada por la Diputación Provincial en la que se presentó el Protocolo de prevención y atención integral a víctimas, un documento que servirá como base para la creación de las comisiones locales de seguimiento a casos de agresiones y en el que se ha tomado como ejemplo el trabajo y la experiencia de los técnicos rinconeros.
En su intervención, Lorente desgranó "la construcción de la convivencia" como mejor medio para eliminar la violencia de género, un trabajo que "tiene que basarse en la experiencia y la inteligencia y del que deben emanar políticas activas en las que no se confunda la igualdad con lo igualitario".
En lo que a la atención de víctimas se refiere, consideró "clave" la coordinación "que permita hacer un seguimiento a los casos y que además del castigo para los agresores persiga la recuperación social y personal de las agredidas". En este sentido habló de la "transversalidad" necesaria y de "la importancia de todas y cada una de las acciones y de los agentes que intervienen en la atención, quienes no tienen que mostrar sensibilidad sino profesionalidad".
Posmachismo
Lorente quiso además poner el acento en la detección del "posmachismo", una corriente "que se ubica entre los machistas tradicionales y el feminismo igualitario, de mensaje pegadizo que no plantea alternativa sino sólo crítica futura a lo que vendrá de la mano de la igualdad, que no es una teoría sino una ideología y que se encarga de exaltar los valores tradiciones y la creación de falsos mitos como el de la denuncia falsa". En un duro tono consideró que "de este tipo de mensajes que trasladan especialmente a la juventud y que encuentran respaldo fácil en igualar situaciones, en llamar la atención sobre la cuantificación de las agresiones en lugar de en su condena absoluta, se llega a la cosificación de la mujer, paso previo que crea caldo de cultivo para que se den casos de violencia de género".
Protocolo rinconero
El Protocolo de intervención y atención a casos de violencia machista presentado por la Diputación toma como ejemplo el trabajo realizado por la Comisión Local de Seguimiento en marcha de forma pionera en La Rinconada desde 2000 y de la que forman parte los diferentes agentes públicos con competencias en la asistencia a personas maltratadas. Al respecto, la delegada de Igualdad, Pilar Escudero, recordó "el compromiso abierto y permanente que tenemos con los casos y con la prevención, con un irrenunciable paso firme que nos lleve a eliminar el género como elemento de desigualdad", en referencia al segundo Plan de Igualdad de Oportunidades que el Ayuntamiento está ya redactando.
Por su parte, la diputada provincial de Igualdad y Ciudadanía, Trinidad Argota, resalto el trabajo hecho hasta el momento calificando de "gran logro la visualización de la violencia de género como delito, algo que no ocurre siquiera en la totalidad de los países europeos". A partir de ahí, Argota considera que "es el momento de subir un escalón y afinar en la coordinación mediante elementos que faciliten el trabajo y la calidad de la atención integral para trasladar a las víctimas la sensación de seguridad y de protección que necesitan", para lo que consideró "un buen instrumento las Comisiones locales y el Protocolo que las motiva".