Patrocinio Jaimez, más conocida como Patri, es la dueña de la tienda Cuadros Molina, que destaca por el trato personalizado al cliente, garantizándole una relación calidad -precio inmejorable
Después de haber trabajado de cara al público en diferentes comercios tanto del municipio como de la provincia, esta rinconera decidió iniciar su aventura como empresaria hace 15 años, se podría decir que casi por casualidad.
"La idea de montar la tienda surgió por puro azar. Mi marido, a quien siempre le han gustado la artesanía y las manualidades, conocía a una persona en La Rinconada que se dedicaba a trabajar la madera y a enmarcar cuadros en su pequeña cochera, y a raíz de un trabajo que le encargamos y del que quedamos enormemente satisfechos, me sugirió montar el negocio. Un auténtico salto al vacío".
En sus comienzos, el establecimiento se situaba en la calle Córdoba, donde Patri apenas disponía de 22 metros cuadrados para desarrollar su trabajo, hasta que transcurridos seis años se mudó a la calle Madrid a un local más amplio. No obstante, no olvida aquellos primeros años de dificultades. "Invertimos todos nuestros ahorros en la tienda y hasta que ésta empezó a despuntar vivimos momentos muy malos y de mucho agobio. Pese a todo, con esfuerzo y dedicación se sale adelante", recuerda.
En su negocio, vende marcos a medida, así como cuadros y lienzos comprados en almacenes o incluso pintados a mano por algún artista de la localidad, aunque si hay algo que caracteriza a este establecimiento por encima de todo es el trabajo artesanal que lleva a cabo con los cuadros personalizados. "La gente me trae para enmarcar desde algo tan común como una foto o una lámina hasta camisetas, grabados o paños de punto de cruz. Se trabaja con paciencia para saber qué es lo que desean y luego se le aconseja la mejor opción en función de sus gustos y del presupuesto que manejen, aunque esto último no suele ser un problema, ya que tenemos muy buenas ofertas durante todo el año e incluso ahora en rebajas ofrecemos descuentos entre el 20 y el 50 por ciento. Para mí cada cliente es especial, y poder garantizarle una excelente relación calidad-precio lo considero algo primordial", señala.
Sin duda, gracias a esta implicación, nuestra protagonista ha consolidado una clientela bastante fiel y ha convertido a Cuadros Molina en un referente no solo para los vecinos del municipio, sino también de los alrededores. "A la tienda acude gente de Guillena, Alcalá del Río o Brenes, y aunque funcionamos sobre todo por el “boca a boca", proyectos como la Campaña de Apoyo al Comercio Local, impulsada por el Ayuntamiento, suponen una gran ayuda y un estímulo para reactivar las ventas", finaliza.