El programa tendrá una duración de cuatro años y surge del consenso de la administración pública con entidades y asociaciones
Desde que en 1998 se aprobara el primer Plan de Acción Local de Drogodependencias y Adicciones, “se ha recorrido un largo camino de trabajo coordinado para prevenir, asistir e insertar al colectivo social drogodependiente o adicto”, como señala la delegada de Bienestar Social, Pilar Escudero.
En la última sesión plenaria se aprobó el nuevo plan que "responde a la demanda de adaptar el anterior a las nuevas necesidades que surgen en la sociedad en la que vivimos, ya que el problema de las adicciones es un fenómeno que evoluciona y que requiere medidas determinadas", explica Escudero.
El actual programa tiene una duración de cuatro años y recoge la posibilidad de introducir los cambios que sean necesarios en él. Para llegar a este documento final se ha realizado un trabajo de consenso entre diferentes áreas municipales, técnicos del centro Comarcal de Drogodependencias y miembros de asociaciones como la Asociación Ciudadana de Ayuda al Toxicómano, Alcohólicos Rehabilitados, las cáritas parroquiales, la Caracola y la Diputación de Sevilla.
Sus implicaciones en la lucha contra las adiciones permitirá seguir un sistema de evaluación en el que se desarrollarán actividades de prevención, mediante talleres o jornadas, atención sociosanitaria asistencial, incorporación social con programas de búsqueda activa de empleo, e información, formación e investigación, porque “en el conocimiento y la prevención está la clave para erradicar esta lacra social", apunta la edil.
Esta acción se enmarca con las directrices del I Plan Provincial de Drogodependencias y Adicciones y del II Plan Andaluz sobre Drogas y Adicciones, compartiendo con ambos los principios básicos de responsabilidad pública, solidaridad, igualdad, universalidad, o planificación, entre otros.