Las bibliotecas de San José y de La Rinconada obtienen el premio María Moliner por sus proyectos de animación a la lectura. Con estos reconocimientos son ya cinco los que han obtenido en esta legislatura
"Leer significa conocer, descubrir, volar a otros mundos, enriquecerse", así piensa Adela Olivares, bibliotecaria de La Rinconada. Conoce muy bien lo que significa dedicarse en cuerpo y alma al maravilloso mundo del libro y junto con ella lo disfrutan el resto del equipo que conforman las dos bibliotecas de las que dispone el municipio: Juan Antonio Morillo y Adela en Rinconada y Antonio Fernández y José Miguel Tapia en San José.
Su trabajo y dedicación han sido reconocidos en numerosas ocasiones, en la Feria del libro de 2009 y 2010 y ahora con los premios de la campaña de animación a la lectura de María Moliner, por dos proyectos: 'Lee África: Educación en valores a través de la animación' y 'Una biblioteca de todos y para todo. Un plan integral de animación'. Esta campaña está dirigida a municipios de menos de 50.000 habitantes y es, desde 1998, un concurso que premia a los mejores proyectos, o actividades desarrolladas para promover la lectura de niños y jóvenes. Como recompensa recibirán un lote de libros infantiles y juveniles publicados en este año que tratará diversos temas con el único fin de educar en valores.
"En Cultura, seguimos siendo inconformistas, con ideas renovadas e ilusión por avanzar en las múltiples posibilidades con las que el libro y la lectura pueden contribuir a la superación colectiva de nuestra localidad, con especial atención a nuestros pequeños, porque ellos son el futuro de nuestro municipio y queremos que sean también los más preparados", señala la delegada de Cultura, Raquel Vega, que junto con el técnico, Antonio Castro, trabaja para lograr que La Rinconada sea un referente cultural a nivel provincial.
Por su parte, José Miguel afirma que este premio es "un reconocimiento a la labor que realizamos cada día con todos los colectivos que nos visitan y que nos da fuerza para seguir adelante", afirma José Miguel.
Todos ellos lo tienen claro: "el que no lee se pierde algo muy importante en la vida, la lectura nos vuelve más tolerantes y más universales".
Han trabajado duro acercándole a los más pequeños el continente africano, en el caso del centro de San José, o actuando con un plan integral de animación que abarca todas las edades y condiciones.
"Siempre pienso que hay libros para todos, y los que se acerquen a la biblioteca encontrarán algún tema o algún autor que será de su gusto. Sólo hay que perderle el miedo y ver que no somos tan serios como puede parecer y que tras los libros, los mostradores y las estanterías se esconde una cara atrevida y divertida", explica Juan Antonio.
Estos cuatro profesionales aman su profesión y consideran que es una suerte trabajar en esto. "La gente abre su corazón cuando viene a la biblioteca y es un placer para nosotros el poder ayudarlos a encontrar lo que buscan, escucharlos y contribuir en su formación", señala Antonio.
Dijo José Luis Borges: "muchos se jactan de los libros que han escrito, a mí me enorgullecen los que he leído", y es cierto, en un mundo en el que el acceso a la lectura y las obras está restringido a sólo una parte. "Los ciudadanos deben acercarse a las bibliotecas, tienen a su alcance el conocimiento, el libre pensamiento y ese dulce olor inconfundible que es la sabiduría, porque si leemos conseguiremos un mundo mejor para todos", expresa con entusiasmo Adela.