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El San José suma su tercer triunfo consecutivo, pone tierra de por medio respecto al descenso y sigue contando por victoria los duelos en casa en la segunda vuelta
El San José doblegó por la mínima al Dos Hermanas en un partido marcado por el buen juego cañamero, que pudo conseguir una goleada de auténtico escándalo y que acabó sufriendo por no acertar de cara a la portería contraria.
Desde el comienzo del choque los locales se adueñaron del balón y llevaron la iniciativa sobre la meta de Adrián. Los cañameros ganaban la espalda a la defensa con facilidad, pero caían en fueras de juego que indicaba el onubense Vázquez Hernández a instancias de su auxiliar, algunos de ellos muy justos. Alvi superaba por banda siempre a su par, pero erraba a la hora de poner la pelota, de ahí que no cuajase ninguno de los acercamientos del San José.
Pero eso iba a cambiar en el 24 de la primera parte. En esta ocasión el ataque lo condujo el equipo por la izquierda y Juanito, que no tiene la misma destreza física que Alvi pero que parece que centra con la mano, le dio una asistencia de lujo a Andrades que, sólo delante de Adrián, lo batió a placer.
La desventaja no hizo reaccionar a los nazarenos que siguieron a remolque de un San José que seguía generando ocasiones, algunas muy claras, que no acababan de milagro en gol. Así, Alvi y Andrades fallaron goles que ya se cantaban en la grada. Por ello, al descanso, aunque la ventaja era mínima, la tranquilidad era la nota predominante.
Tras la reanudación no hubo ningún cambio en el guión. De hecho, en el primer minuto Álvaro pudo marcar el segundo tras una buena combinación, pero Adrián desbarató la jugada. Poco después entraría en acción de nuevo Juanito, con un córner medido que no remató Luis, su mejor socio desde que ha regresado al San José, porque le empujaron por detrás dentro del área. Álvaro, con suspense, logró el segundo tanto.
Tras el gol, el San José siguió llevando las riendas del partido y gozando de las mejores ocasiones, mientras el Dos Hermanas se dedicaba a capear el temporal y lo más sorprendente es que sólo fueran dos goles en el casillero cañamero. Álvaro gozó de una ocasión clarísima que acabó rematando fuera sólo ante el portero, y se invalidó una jugada de Andrades cuando encaraba muy dudosa por fuera de juego.
En el único acercamiento visitante a la portería de Dani, el trencilla se cobró un penalti por un presunto empujón de Enma muy discutido y el ex algabeño Andrés batió al portero azulino. Los de Moreno Rosillo, que se estrenaba en el banco, se metían en el partido sin haber hecho nada. Pero lo peor estaba por venir, porque en un balón colgado al segundo palo, tras una mala salida del portero, Chacón, libre de marca bajo palos, puso las tablas en el marcador y dejó mudo al Felipe del Valle.
Pero dos minutos después, el San José demostró que la mentalidad es bien distinta a la de la primera vuelta y, tras una falta a la que Loren pegó con el alma, Juan Carlos Ávalos, que había entrado desde el banquillo, puso el tercero y definitivo tanto en el marcador para sumar tres puntos de oro y alejarse, quien sabe si de forma definitiva, de la zona de descenso.