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El San José borda el fútbol ante el Cerro en un duelo que pudo haber acabado con el resultado escandaloso de haber estado acertados los cañameros de cara al gol
El San José dio una lección de juego en el Felipe del Valle ante un Cerro que sólo pudo dedicarse a evitar una goleada de escándalo. El conjunto de Juan Carlos Garzón, que acabó tocando la pelota ante los olés de los aficionados, ‘sólo’ se impuso por 2-0, aunque gozó de innumerables ocasiones, entre ellas, cuatro disparos a los postes de la meta de Marcos.
En la primera mitad, la igualdad fue mayor que en la segunda, si bien la iniciativa, en todo momento, correspondió al San José, que enamoraba con sus pases a la nutrida parroquia cañamera presente en el Felipe del Valle. En una arrancada de Leo, el balón se lo acabó quedando Barriga y, delante de Marcos, lanzó al palo de la portería cerreña.
En el 33, Barriga se plantó solo ante Marcos, pero fue generoso y cedió la pelota a Álvaro, que se estrenó como goleador poniendo por delante al San José. La jugada no estuvo exenta de polémica, ya que el auxiliar de Pozo Ramos levantó el banderín señalizando fuera de juego del delantero brenero, pero el colegiado, tras ver a su linier, dejó seguir el juego y dio validez al gol.
En la segunda mitad, el San José chorreó al Cerro, que veía como los cañameros le quitaban la pelota y la movían con tal velocidad que les era imposible hilvanar jugadas. Hubo un remate desviado del equipo de Juanma Prado, pero sólo fue un espejismo ante la avalancha azulina. Álvaro tiró al poste cuando se cantaba el segundo gol y el juvenil Antoñito, que relevó al goleador tiró otros dos lanzamientos a los palos. En el primero de ellos, tras la continuación de la jugada, el cuero llegó a Leo que no perdonó el segundo.
En un arreón de orgullo, el cuadro capitalino se acercó a la frontal del área local para sacar un disparo lejano ante el que respondió perfectamente Iván. La próxima semana, la escuadra de Garzón volverá a jugar en casa, antes de la resiembra, contra el Brenes de Manolo Luque.