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La procesión de María de la Salud culmina el programa de actos del 50 aniversario de la Hermandad

Fiestas mayores |

Los vecinos del municipio arroparon a la Virgen con su calor y cariño durante todo el recorrido

A las 17.00 horas de la tarde, las puertas de la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves se abrieron y los rayos del sol acariciaron el rostro sereno de María Santísima de la Salud, que salía del templo rumbo a la Plaza Doctor Rodríguez Montes para la celebración de la misa pontifical, previa a la procesión de gloria que recorrió las calles de la localidad.

A su paso por la puerta del Ayuntamiento, la Corporación municipal, encabezada por el alcalde de La Rinconada, Javier Fernández, y la delegada de Fiestas Mayores, Pilar Escudero, regaló a la Virgen un pañuelo bordado con el escudo del cincuentenario, un gesto que emocionó a los hermanos de la Salud y a los fieles que acompañaron a la imagen durante toda la jornada.

Una vez en la plaza, el público asistió a la misa en honor a la Virgen, presidida por el vicario de la Zona Norte, Marcelino Manzano Vilches, y el párroco de La Rinconada, Ramón Muñoz, y cantada por el Coro de la Hermandad de la Salud.

Finalizada la ceremonia, en la que la hermandad recibió el reconocimiento del título de Real, el capataz hizo sonar el martillo y los costaleros se apresuraron a colocarse bajo las trabajaderas del paso para dar comienzo al recorrido procesional, acompañados de la Banda de Música Nuestra Señora del Carmen de Salteras, cuyo repertorio incluyó la marcha del 50 aniversario ‘Salud de Santa Ángela’, compuesta por Julio Páez Cano.

Durante el itinerario, se vivieron momentos especiales y emotivos con las petaladas a María de la Salud, la lectura de varios poemas o el saludo al resto de hermandades. Además, para esta importante ocasión, la Virgen estrenaba los borlones y flecos de las bambalinas del Palio, unos faldones de terciopelo verde bordados por las hermanas de la cofradía, el exorno del paso, compuesto exclusivamente de rosas blancas, un broche donado por el Grupo Joven y un rosario de oro obsequiado por todo el pueblo rinconero, entre otras novedades.

Tras casi seis horas de recorrido por calles tan señalas como Laguna, Rosal o Julia Palomo, los costaleros realizaron la última revirá para recoger a la Virgen en su templo y poner así el punto y final a la celebración del 50 aniversario.

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