La Banda de Cornetas y Tambores del Gran Poder de Brenes acompañaba por primera vez a la Cruz de Guía, las marchas procesionales de la Agrupación Musical de la Encarnación de la Hermandad de San Benito de Sevilla escoltaron por sexto año consecutivo al paso del Señor
Amanecía en La Rinconada y el sonido de las campanas repicando en lo más alto de la Iglesia de las Nieves anunciaba el comienzo de una jornada de fiesta, alegría y celebración que culminaba a las seis y media de la tarde cuando la hermandad de los niños comenzaba su estación de gloria y el Cristo de la Resurrección saludaba a los vecinos y devotos que lo esperaban con impaciencia para arroparle durante su recorrido.
Mientras que la Banda de Cornetas y Tambores del Gran Poder de Brenes acompañaba por primera vez a la Cruz de Guía, las marchas procesionales de la Agrupación Musical de la Encarnación de la Hermandad de San Benito de Sevilla escoltaron por sexto año consecutivo al paso del Señor y convirtieron cada ‘chicotá’ en un recuerdo digno de almacenar en la memoria cofrade rinconera hasta que el último golpe de martillo del capataz anunció el punto y final de la Semana de Pasión rinconera.