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El árbitro Delgado Fuentes y el exceso de confianza del Rinconada provocan la remontada del Dos Hermanas y hacen que los de Millán sumen su segunda derrota consecutiva antes del parón
Aunque los guarismos del Rinconada en la campaña de su retorno a Preferente son excelentes, lo cierto es que hay cierto malestar en el ambiente que rodea a la entidad después de las dos últimas derrotas, en la que se pueden poner justificantes, pero en las que la principal causa ha sido un exceso de confianza de la escuadra de Andrés Millán.
Ello ha hecho que el Rinconada, de tenerlo a tiro, vea a seis puntos el ascenso y a nueve al Puebla, que sigue como líder.
Tras la derrota en casa ante el Pedrera se esperaba un equipo con ansia de resolver pronto el partido. Sin embargo el partido fue espeso, con pocas ocasiones y con un Rinconada que no acababa de conectar con su gente, que se había desplazado hasta el Miguel Román, ni de encontrar sensaciones.
En el minuto 41, una falta de Colela provocó un desajuste defensivfo en los nazarenos y Emi, que esperaba con la caña preparada, puso a los de Millán en ventaja. El potencial rinconero con el marcador a favor, amén de la diferencia de la tabla –no real después de los numerosos refuerzos del Dos Hermanas- parecía ser suficiente para enjugar la derrota de una semana antes, más incluso cuando, en el prólogo del segundo acto, Sedeño puso más tierra de por medio anotando el 0-2, que ponía las cosas fáciles para los visitantes.
Pero los partidos duran 90 minutos y los blanquiazules quisieron que este acabara en el 52. Empezaron a perder tiempo, dejando una actitud de excesiva confianza, superioridad o desidia, al pensar que todo el trabajo estaba hecho.
En el 80, Delgado Fuentes indicó penalti a favor de los nazarenos, expulsó a Andrés Millán, que saltó del banquillo como un resorte y al meta suplente del Rinconada en la misma jugada. La pena máxima, bastante dudosa, la transformó Conejo, uno de los fichajes que, tras detener el lanzamiento Caro, cogió su propio rechace para marcar. Sólo cinco minutos después el Dos Hermanas igualó la contienda, aprovechando un desajuste de un anonadado equipo blanquiazul, que seguí más pendiente de arañar segundo al crono que de evitar las llegadas locales.
Con las tablas los nervios inundaron al Rinconada y, para colmo, volvió a aparecer Delgado Fuentes que señalizó otro penalti para los locales, aún más dudoso que el anterior. Conejo no falló y el Dos Hermanas remontó el partido, dejando a los aficionados con la miel en los labios y con cara de incredulidad.
Tras el parón, los de Andrés Millán se verán las caras con el Estrella San Agustín en el campo de Pablo VI, donde empezarán las urgencias por ganar si quiere mantenerse en la pelea por el ascenso.