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El San José logra su primera victoria en la historia en el campo de Poniente ante un correoso Ciudad Jardín, cuyo acecho puso al descubierto la mejor versión defensiva cañamera
El San José consiguió un importante triunfo de cara a seguir soñando con hacer algo grande en la temporada y pelear el ascenso, tras imponerse a un correoso Ciudad Jardín en el campo de Poniente, donde nunca había logrado la victoria anteriormente.
En los primeros compases del encuentro quedó clara la diferencia entre ambos planteles, con un San José triangulando con calidad y llegando con facilidad a la meta de Rafa y un cuadro cordobés que limitaba sus opciones al patadón largo y al fútbol vertical.
En el cuadro azulino emergía la figura de Kiki, que controlaba, creaba y repartía juego a todos sus compañeros. En una de estas se sacó una asistencia magistral para Manu, pero el ex del Cerro no acertó a encontrar la portería cordobesa. Conforme pasaban los minutos, los cañameros ganaban más terreno y los locales sufrían en mayor medida. Mimi era un puñal por la izquierda y ganaba la partida a su par una sí y otra también. El lateral, que jugó como extremo, se interno en el 33 en el área y recibió una patada descomunal que le dejó renqueante, pero que sirvió para que el jiennense Pulido Valero señalizara penalti, que supuso el 0-1 al ser transformado con maestría por Loren.
Antes del descanso, las distancias pudieron incrementarse tras otro pase sensacional de Kiki a Mimi, que posibilitó un pase desde la izquierda que Manu, con todo a favor, no acertó a meter dentro de la meta de Rafa.
La segunda parte comenzó con una nueva ocasión de Manu, que remató desviado desde fuera del área. Pero el decorado en el segundo acto cambió, hasta el punto de que, conforme pasaban los minutos, el cuadro de Diego Delgado fue metiendo a los azulinos en su campo y las ocasiones empezaron a sucederse sobre la meta de Iván, en parte por la velocidad e Miguelillo, que rompía por la diestra una y otra vez, generando muchos problemas a su par, y en parte por las jugadas a balón parado, que hacían que la pelota rondara el área del San José. Aunque las ocasiones no eran muy claras, si se atisbaba ya que los tres puntos iban a costar sangre a los cañameros.
En los últimos compases el asedio fue total, permitiendo ver la mejor versión defensiva de los hombres de Juan Carlos Garzón, que frenaron el ímpetu cordobés. Además, cuando se cruzaba la línea defensiva aparecía Iván, que se convirtió en salvador con dos intervenciones a Miguelillo y Núñez, que salvaron los tres puntos que, aún con sufrimiento, se vinieron de vuelta al Felipe del Valle, avivando las opciones azulinas de hacer algo grande, máxime tras el empate de la Lebrijana en La carlota, que se queda con solo dos puntos más que el equipo cañamero.