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17 jóvenes rumanos y una coordinadora, todos pertenecientes a la ciudad de Drobeta Turnu Severin, reproducen desde principios de mes la Ruta Bética de Trajano en un programa de intercambio cultural entre asociaciones juveniles que tienen en común su pasión por el teatro griego.
Rumanía y España tienen una historia conectada por el común
origen romano que, entre otros, se encargó de afianzar el emperador Trajano.
En estos días, un grupo de jóvenes rumanos conoce de sobre el terreno
la ruta bética marcada para conectar la península con centroeuropa,
un intercambio que se realiza merced al Programa Juventud de la Unión Europea
que busca además fortalecer el conocimiento mutuo entre los pueblos de Europa
(Rumanía entrará de pleno derecho en 2007).
Así, este
grupo de jóvenes tiene ocasión de poner en prácticas sus conocimientos
del idioma español al tiempo que conviven con las costumbres de otros jóvenes
de La Rinconada pertenecientes al IES Miguel de Mañara, con quienes les une
además una amistad fraguada hace un par de años en el primero de los
intercambios celebrados. Entonces, fue el teatro y su pasión por los clásicos
griegos lo que les llevó a conectar ambas ciudades.