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El San José, tras remontar un 0-2 adverso al Alcalá, volvió a verse superado para rescatar un punto en el alargue que podría ser suficiente en el caso de que bajen sólo cuatro equipos
Dicen aquellos que se aventuran a
echar cuentas que los descensos de División de Honor pueden ser una auténtica
carnicería. Los más osados hablan de la posibilidad de que hasta ocho equipos
pierdan la categoría. Los descensos en cascada, que no son nuevos en esta
categoría, se determinarán por los conjuntos que bajen de Segunda B y de
Tercera, donde se da la circunstancia que en la actualidad existen 22 equipos y
la Federación quiere dejarlos en veinte, lo que sumaría dos descensos más en la
última categoría del fútbol nacional y, por consiguiente, de forma subsidiaria
en las divisiones que están por debajo.
En principio, la
planificación habla de cuatro descensos en el Grupo I de División de honor y,
si esto fuera así, el San José estaría prácticamente salvado, al llevar seis de
ventaja respecto al cuarto por la cola con
goal
average
a favor. Pero si bajaran más los de Maldonado no estarían ni mucho
menos salvados. Máxime con el calendario que les queda, en el que tendrán que
visitar al Atlético Onubense y al Castilleja, además de recibir al Peñarroya.
La victoria ante los mineros se antoja obligada y un empate en los otros dos
encuentros sería muy importante en el caso de que hubiese más equipos que
perdieran la categoría.
Frente al Alcalá, los de
Maldonado pudieron haber tomado un importante impulso de cara a sus opciones,
pero al final tuvieron que conformarse con un empate. Al inicio del primer y
del segundo acto, un ex cañamero, Rubén Rodríguez, ponía un 0-2 que se antojaba
insalvable. Sin embargo, en diez minutos maravillosos, los azulinos dieron la
vuelta al electrónico del Felipe del Valle. Jaime Otón, que había entrado en la
segunda parte, hizo el 1-2, Lobo, que había fallado una clamorosa en la primera
parte, logró el empate, y Kisko, otro recambio, adelantó a los cañameros. Pero
un penalti convertido por Edu Brenes devolvió las tablas al marcador y en el 86,
los de Federico Martínez Gámez volvieron a ponerse por delante. Todo el
esfuerzo se iba por la borda y se quedaba en nada, cuando Lobo había fallado un
mano a mano con 3-3. Sin embargo, en el 95, en la última que tenía el San José,
Kisko volvía a empatar y salvaba un punto para los azulinos, lo que se antoja
un mal menor, pero deja un regusto amargo por el transcurso del partido.
La próxima semana, los de Maldonado visitan Huelva para enfrentarse a un filial que casi se ha descartado por el ascenso, pero que querrá apurar sus opciones ante su público.