La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, inauguró la muestra retrospectiva sobre el arroyo.
El «impacto del Almonazar en la historia de un pueblo y especialmente en el casco antiguo de San José» ha sintetizado, según la edil de Presidencia, Isabel Otero, el leitmotiv de la exposición retrospectiva sobre el arroyo inaugurada por Narbona.
La incidencia del Guadalquivir y el Almonazar en La Rinconada en el devenir del tiempo, los efectos de las inundaciones, la canalización de los 60, las gestiones con el Gobierno de González para la realización de la corta en tiempos de sequía o la visita a Bruselas para la negociación de fondos finalistas y la esperada publicación de la adjudicación de las obras en el BOE han sido algunos de los temas centrales de la muestra y de la intervención retrospectiva realizada por el edil de Urbanismo y Medio Ambiente, Antonio González, en el Centro Cultural de La Villa.
En un exhaustivo recorrido por el cauce temporal del Almonazar, González recordó que ya a finales de los 80, el Gobierno rinconero «comenzó el intento de encontrar la solución integral» al arroyo. No obstante, «es a comienzos de los 90 cuando entra de lleno como objetivo prioritario de la mano de los nuevos conceptos sostenibles y saludables» de ciudad.
El edil de Medio Ambiente resaltó «el papel destacado» de Abad en el «paso imprescindible de realizar la corta del Toril» finalizada en 1995 y «ejecutada por la Confederación Hidrográfica, en pleno ciclo de sequía, «como enconmienda del Gobierno de Felipe González».
Una primera parte «bien concluida» con la que nacía la «oportunidad de eliminar la cloaca a cielo abierto» y su transformación en un espacio de disfrute ciudadano.