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El Rinconada vuelve a mostrar su peor versión lejos del Ramos Yerga, cae goleado ante un Mairena superior en todas las facetas y cae de nuevo a los puestos de descenso
Al igual que en el partido en Alcalá de
Guadaira ante el Estrella San Agustín, al Mairena, rival de la Unión Deportiva
Rinconada, le hizo falta muy poco para conseguir llevarse los tres puntos en el
partido disputado en el Nuevo San Bartolomé. Bien es cierto que los alcoreños
no eran un equipo de la zona baja como los alcalareños, sino un firme candidato
a los Play Offs por el ascenso y bien es cierto también que el parte de guerra
rinconero, entre lesiones y sanciones, complicaba en exceso sacar algo positivo
de ese partido. No estaba Moi, ni David Cuevas, ni Joserra, entre otros. Pero,
a mayores de todo eso, la imagen de los de Dani Ruiz, fue preocupante, otra
vez, lejos de su feudo.
A pesar de empezar bien, el Rinconada no
conseguía penetrar la defensa alcoreña que, muy cómoda, recuperaba para enlazar
rápidamente jugadas de peligro. En una de éstas, a los 16 minutos, Loren
adelantaba a los locales en una falta defendida de forma infantil, como si de
un equipo base se tratara. A pesar del golpe, los de Dani Ruiz trataron de dar
pausa al balón, haciendo su juego, defendiendo su idea de fútbol e intentando
superar las líneas perfectamente tejidas por el cuadro local, que, con gran
precisión, no permitía sorpresa alguna.
Cuando mejor se encontraba el Rinconada,
llegó el segundo gol alcoreño que, ahora sí, remató por completo al conjunto
visitante. De nuevo Loren, a los 30 minutos, daba la puntilla a los
blanquiazules que, tras el gol y a pesar de intentarlo durante la segunda
parte, no inquietaron la meta visitante.
El Mairena pudo hacer incluso más sangre
de la que al final hizo en el San Bartolomé. Con cuatro goles -dos más en la
segunda parte, obra de Antonio y Cordero-, los de Ángel Domínguez asestaron un
duro golpe a los de Dani Ruiz, que empiezan a coger como preocupante tónica
ausentarse en los partidos lejos de casa.
De esta forma, los rinconeros vuelven a
la zona de descenso y están obligados a hacer del Ramos Yerga un fortín para no
pasar apuros en una zona baja que cada vez se encuentra más caliente. Con los
equipos apretando desde atrás y con las salidas tan complicadas como Casariche
o Mairena del Alcor para visitar a La Barrera parece que, de no cumplir a
domicilio, el Rinconada nos tendrá en vilo hasta final de temporada. De
momento, tiene que ratificar su bagaje como local ante el Osuna, un equipo que
viene necesitado y que, sin duda, no lo va a poner fácil
.