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El San José golea al San Roque a domicilio en el partido más serio de los hombres de ‘Che’ en el presente Campeonato. Saborido, bigoleador y gran artífice del triunfo, tuvo que retirarse sin apoyar la rodilla izquierda, una lesión que tiene muy mala pinta
El San José sumó tres puntos de
oro en su visita al Manolo Mesa de San Roque. No sólo por el resultado,
incontestable, sino porque los de ‘Che’ cuajaron el mejor partido de la
temporada. Serios y expeditivos atrás, sin conceder ni un solo error en
defensa, y certero en ataque, con un nombre propio que se convirtió en el gran
protagonista del partido: Saborido. El delantero, que muchas veces parece que
no está, se activa en momentos puntuales y siempre te da algo. Ante los
campogibraltareños se activó tres veces e hizo tres goles, aunque el primero,
aún con 0-0 en el marcador, lo anulaba el colegiado por fuera de juego del
atacante. Si en semanas anteriores decíamos que, en una categoría tan igualada,
un error puntual en defensa te podía costar un partido, en este caso se puede
decir que una aparición puntual te puede ganar los tres puntos, como así
ocurrió.
El duelo comenzó con los de Guti
acercándose a la meta de Sebas. Balones colgados desde el lateral, en busca de
un error que no llegó. Y no llegó porque los cañameros no hicieron una sola
concesión. El doble pivote formado por Montaño y Relaño, enorme el partido de
los dos, reforzó mucho la parcela defensiva, mientras que Ismael y Otón, atrás,
también funcionaron a la perfección. Del centro del campo para arriba hubo más
claroscuros, pero sí hubo apariciones determinantes. Guti intervino poco, pero
se sacó un pase magistral en el primer gol azulino. Mimi está lejos de su punta
de velocidad que le permite desbordar y que aún no ha recuperado desde su grave
lesión, pero se sacó una maravilla de vaselina para poner el segundo gol, y
Chuli anduvo bastante perdido y desubicado durante gran parte del partido.
A partir del minuto 20 se frenó
el ímpetu local. El San José fue capaz de encorsetar la salida del balón de los
sanroqueños, presionando bien y los errores empezaron a aflorar. Saborido marcó
un buen gol, pero Mora Díaz, el malagueño encargado de dirigir la contienda lo
anuló, a instancias de su auxiliar, por fuera de juego. Pero eran los
visitantes los que llegaban, los que daban pasos al frente, los que estaban
mejor. Guti se volvía a su banquillo porque no estaba contento con lo que veía
y decía “a ver si llega ya el descanso”. Pero llegó antes el gol. Guti
justificaba su partido con un pase de esos que sólo ve él, que dejaba solo a
Saborido delante de Pablo. El delantero definía a la perfección y, ahora sí, el
gol subía al marcador. Una inyección de moral enorme de cara al camino de los
vestuarios, en un minuto psicológico, porque el intermedio llegó nada más sacar
de centro del cuadro blanquirrojo.
En la segunda mitad, con
obligaciones para los campogibraltareños, era una reválida importante para los
azulinos que, a los ocho minutos, pusieron más tierra de por medio. El pase fue
de Relaño para un Mimi que se escoró al centro desde la banda y sacó una
vaselina imposible para Pablo. El 0-2 subía al marcador y el San José estaba
más cerca de la victoria. Y sólo cuatro minutos después, en otra jugada en la
que al San José le funcionó la presión cuando el San Roque trataba de sacar el
balón jugador, sirvió a Saborido para pillar al portero a contrapié y anotar el
0-3 que, ahora sí, parecía definitivo.
Sin embargo, los locales se
metieron en el partido en una jugada a balón parado. Una falta a unos diez
metros de la frontal la pegó con el alma Borja Maderal. El balón tocó en la
barrera y se envenenó aún más, volviéndose imposible para Sebas.
Con el 1-3 el San José dudó, y
llegaron los minutos de mayor sufrimiento para los de ‘Che’, más por sus
propios fantasmas que por los méritos de los sanroqueños. Pero la defensa se
hizo fuerte, Jaime Otón se erigió en líder y, con una enorme solidaridad,
lograron abortar el ímpetu de los de Guti. Poco a poco, el control fue
volviendo a los visitantes y la seguridad en el resultado y en que los puntos
se volvieran al Felipe del Valle se fue haciendo más fuerte.
Sin embargo, la alegría se tornó
en preocupación en el minuto 78, cuando Saborido se iba al suelo con
ostensibles gestos de dolor agarrándose su rodilla izquierda. Los servicios
médicos de ambos equipos intentaron que se recuperara, pero la lesión tenía
mala pinta. Tuvo que ser sustituido por Edu Brenes y abandonó el campo sin apoyar
la pierna.
Precisamente, Edu Brenes, anotaba en el 87 el cuarto y definitivo tanto, estrenándose como goleador en el conjunto cañamero, otra buena noticia de la jornada, porque el equipo necesita que sea determinante, lo que no había sido en los siete partidos anteriores. Sin embargo, la alegría se contenía por la preocupación por Sabo, el gran baluarte ofensivo cañamero, que seguía sin apoyar el pie y que, tras la finalización del encuentro, tuvo que llegar a los vestuarios ayudados por sus compañeros. Hoy se le realizarán las pruebas pertinentes, pero el futbolista no era especialmente optimista y la baja podría ser un auténtico jarro de agua fría para un equipo que intenta despegar y que tiene ahora, con dos compromisos seguido en casa -Torreblanca y Puerto Real-, una oportunidad magnífica de meterse en el grupo privilegiado de la clasificación.