Los equipos de la localidad superaron el último test de pretemporada con la disputa del Trofeo San José en el Felipe del Valle, que dejó una victoria cañamera por 3-0.
Los pupilos de Juan Carlos Menudo impusieron su mayor experiencia y decidieron el choque a balón parado, con tanto de Antoñito, que remachó un penalti lanzado por Moisés y que detuvo Campos, y Mateo, que ejecutó de forma magistral un libre directo a la escuadra rinconera. Ya en los últimos minutos, Álvaro César redondeó la cuenta cuando los de Santi Aragón jugaban con nueve hombres por la facilidad tarjetera de un pésimo Ruiz Ledesma.
No obstante, y a pesar de la derrota, los blanquiazules dejaron una buena impresión en el terreno de juego, donde el fichaje estrella de esta campaña, Negro, puede convertirse en un estandarte con el que lograr el ascenso a Regional Preferente.
Por su parte, en los azulinos destacó experiencia de un conjunto que tiene esa mezcla de veteranía y juventud preludio de grandes gestas.
A la conclusión el alcalde, Javier Fernández, acompañado del Delegado de Deportes, José Antonio Ruiz Dorado, hicieron entrega de los trofeos correspondientes a ambos equipos, cerrando así una pretemporada que da paso a la Liga, que arrancará el próximo fin de semana.