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El próximo domingo, a las 12:00 horas, Rinconada y San José volverán a cruzarse en encuentro oficial, algo que no ocurre desde la temporada 2005-2006. Un partido especial, en el que se echarán de menos figuras de directivos, técnicos y aficionados que, lamentablemente, ya no están entre nosotros, pero cuyas voces resonarán animando a sus equipos en la memoria de quienes los conocieron
El próximo domingo, dieciséis
años después, La Rinconada volverá a vivir un derbi oficial en categoría
Senior. Será en el Nuevo Ramos Yerga y allí, ambos conjuntos, arropados por sus
aficionados, vivirán una fiesta única del deporte y del fútbol, un duelo pleno
de emoción, de intensidad y de sentimientos, en la que será imposible no traer
a la memoria a aquellos directivos, socios y aficionados, de uno y otro equipo,
que ya no están entre nosotros.
Hoy nos despertábamos con la
triste noticia del fallecimiento de Fernando Cuadra, el ilustre ‘Tato’, que
durante tantos años acompañó como utillero al Rinconada y como aficionado toda
su vida. Se une así a otros nombres ilustres que vivirán el partido desde el
tercer anillo, como Antonio Romero ‘El Negro’, Leonardo Ramos, ‘Castañita’,
Parrado, Rufino, Eduardo Frías, Antonio Luque o Andrés Millán, entre tantos
otros que, tristemente, ya no están entre nosotros.
Desde el año 1935 hay
antecedentes de fútbol en San José, con el Carioca, pasando por la Cañamera, el
Inia o el Recreativo San José, hasta la actual Agrupación Deportiva, mientras
que, en Rinconada, ya en la década de los 50 Paco ‘Potaje’ organizaba partidos
antes de ‘Los Murciélagos’ o el Club Deportivo Rinconada, antes de que iniciara
su andadura oficialmente la actual Unión Deportiva. Son muchos años, muchas
vivencias, muchas personas cuyo nombre vertebran las costuras de ambos escudos
con hilo de oro y que, por el inexorable paso del tiempo, no estarán en la
banda del estadio transmitiendo su aliento a los jugadores. Sería imposible
nombrarlas a todas.
El domingo, cuando Nando y Chico
entreguen las camisetas a los veintidós jugadores que saltarán al campo, todos
ellos sabrán lo que significa el escudo que luce en su pecho, lo que representa
y la historia que tiene detrás, una historia que es también la de varias
generaciones de vecinos y vecinas de la localidad que, de una u otra forma, han
contribuido a que los equipos sean lo que son en el día de hoy. Aquellos que, aunque
ya no estén entre nosotros, siempre tendrán un hueco en la memoria porque
fueron quienes forjaron el amor a unos colores de las generaciones venideras.
El domingo, el Rinconada lucirá brazaletes negros y se guardará un emotivo minuto de silencio por ‘Tato’, pero ese homenaje es extensivo a muchas otras personas que se desvivieron por el Rinconada y el San José y que, al igual que ‘Tato’, disfrutarán del partido, con sus colores por bandera, donde quiera que estén.