Laura Sánchez presenta ‘Universos a destiempo’, un poemario “enlazado a través de un hilo argumental” en el Otoño Literario de La Rinconada
Cuando alguien escribe lírica,
indudablemente, pone parte de sí mismo en cada poema. Todos los que se dedican
a escribir tienen algo de autobiográfico en sus texto, pero en el caso de la
lírica la frontera entre fantasía y realidad se difumina mucho más, hasta ser
inconcebible tocar el alma sin haber experimentado en carne propia lo expresado
en los versos. El caso de Laura Sánchez no es una excepción, como no lo es su
primer libro, ‘Universos a destiempo’.
La autora ha presentado en el
Centro Cívico ‘Los Silos’ su ópera prima, ‘Universos a destiempo’, un poemario
que tiene como particularidad que se construye a través de un hilo conductor,
lo que no es frecuente en este tipo de obras. “Lo mismo he sido pionera en esta
forma de estructurar el texto sin saberlo”, comentaba, entre risas, antes de
ponerse serio y explicar, que el libro narra el proceso “del amor, el desamor y
el resurgir de las cenizas”.
Laura Sánchez ha estado
acompañada por Rafa Navarrete, enfermero de profesión y poeta de vocación, que
tiene en el mercado su tercer libro, ‘Mátalos suavemente’. Él fue quien tejió
un poema con versos del libro de la autora rinconera para darle la bienvenida y
quien dibujó el perfil de la poetisa y su obra, a partir de preguntas
concretas, directas, que adivinaban un conocimiento previo, vivencias comunes y
una sensibilidad especial para captar la esencia de la autora de ‘Universos a
destiempo’. Gracias a ello, los asistentes descubrieron que Laura Sánchez no es
sólo una poetisa, sino una artista multidisciplinar, que también ha hecho sus
pinitos en el teatro y que está enamorada de las artes. También conocieron que
su profesión poco tiene de artístico, a pesar de reconocer que “en algún
momento le ha salvado”. Laura sirve en la Fuerzas Armadas y, eso sí, durante
cuatro años “he sido su imagen pública, ofreciendo conferencias,
mayoritariamente a jóvenes, explicándoles lo que supone formar parte de las
fuerzas armadas”.
En relación al libro, éste
consiste en “un fragmento de mí, de mi forma de ver el mundo y el amor. También
es algo sanador, terapéutico, sobre todo en el sentido de poder compartirlo y
de que alguien te diga que lo has emocionado”. Por otro lado, su obra le ha
dado mucha felicidad, pero también mucho sufrimiento, “en relación al proceso
para exteriorizar los sentimientos”. Eso sí, todo ello ha valido la pena al ver
la acogida: “Me quedo con quien me ha dicho que el libro le ha acariciado el
corazón”.
Preguntada por cuánto de real o
ficción hay en la obra, Laura Sánchez dejaba la respuesta abierta: “Hay fantasía
o realidad, según quieran los lectores”, aunque reconocía la expresión de su
propio ser, exteriorizando “todos los ojalás que se nos clavan en la garganta y
acaban habitando el olvido”.
El
hilo conductor es el amor, que puede ser infinito o abrir un abismo. Ser todo y
romperse para acabar en nada. “Lo que ocurre pasa por una razón y lo que no también, pero en todo ello
hay un aprendizaje, una antítesis continua entre felicidad y dolor del que
emerge el proceso creativo”. “Nunca he dejado de soñar y, por complicados que
sean los sueños, granito a granito, se van consiguiendo, cuando
estamos en algún lugar donde solo se nos hace daño hay que recogerse y
volar, hay que resurgir desde el amor propio”.
El delegado de Infraestructuras Públicas y Fiestas
Mayores, Rafael Reyes, fue el encargado de introducir a la autora, momento en el
que abordó la filosofía y razón de ser del Otoño Literario de La rinconada y la
apuesta permanente del municipio por la cultura. De Laura Sánchez dijo que es
un ejemplo, “no sólo como escritora, sino como mujer valiente y decidida, que
está dispuesta a romper los techos de cristal”.
Laura Sánchez es una mujer feliz, disfrutando de su obra y de las reacciones que provoca, viviendo el presente: “Todo lo que tenemos es el aquí y el ahora, si somos capaces de interiorizar eso, sin compadecernos en el pasado ni anhelar el futuro, seremos mucho más felices”.