Juan José Moreno presenta en Estación de las Letras ‘Reyes la de Nieto’ en el que narra la vida de su madre a raíz de unos manuscritos encontrados y que recoge la historia de toda una época, una radiografía de España que ella vive en primera persona
Contaba Juan José Moreno a Sergio Moreno, periodista y presentador de este encuentro con las letras de la Feria del Libro de La Rinconada, que nunca pensó que su madre fuese a morir. Sin embargo, durante el confinamiento, Reyes Fernández González falleció con más de 90 años, una vida larga y llena de dificultades e historias que este libro ‘Reyes la de Nieto. La memoria recuperada’ la da a conocer.
“Yo en ningún momento tenía pensado escribir un libro, no soy escritor, lo mío es lo audiovisual, pero cuando fallece mi madre, descubro un manuscrito de ella en el que narra toda su vida. Lo empieza a escribir con 78 años, después del fallecimiento de mi padre, lo leo con el sentimiento de un hijo y también con la frialdad de un análisis externo y me sorprende lo concisa y aguda que es a pesar que tuvo que abandonar el colegio a los 6 años”, explicó durante la presentación Juan José Moreno.
Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Sevilla. Sus primeros escritos fueron para la Gaceta Universitaria, como periodista free lance, en el Festival Internacional de Cine Iberoamericano de Huelva. Director de cine desde 1992, su documental ‘Ocaña. La memoria del sol’ fue premiado en diferentes festivales internacionales. Este es su primer libro, en el que emprende un recorrido a través de la historia de Gelves durante los años del franquismo, confrontando los recuerdos de su madre con los suyos propios.
Encontrar ese manuscrito y leerlo fue para el autor de este libro “una montaña rusa de emociones, porque empiezo a leerlo tras su fallecimiento, en el primer confinamiento, en el entierro solo había máximo tres personas, incluso una vez despedida seguimos un mes confinados y no podía salir para hablar con la gente sobre el dolor de la muerte de mi madre”. Y es que bucear en los pensamientos y secretos de una madre puede resultar difícil, como los párrafos en los que describe al autor como un niño insoportable que lloraba mucho, aunque luego más tarde la propia Reyes expresa que “era un hijo muy bueno”.
La obra se retrotrae a su bisabuelo, Francisco González Nieto, del que el autor, en este trabajo de investigar la historia de su familia y de su pueblo Gelves, descubre que fue guardia civil y que estuvo presente en el atentado a Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg en 1906 o que fue alcalde de Gelves en 1930. “Yo conocí a mi bisabuela, pero no a mi bisabuelo, mi madre tenía una caja de latón de los años 50 que tenía pequeñas fotos, facturas de electrodomésticos que compró y me encuentro la hoja de servicios de mi bisabuelo, que era guardia civil”.
También Reyes dejó escritas las penurias de su infancia: el hambre, el frío, las chinches, la relación con su madre, una mujer muy severa. Así, el paso por el colegio de la madre del autor fue muy breve, hasta los seis años, pero “ella era autodidacta, siempre tuvo mucha inquietud, la he visto leyendo siempre, haciendo pasatiempos, crucigramas y eso la ha ayudado a tener una mente muy bien estructurada”. De hecho, era ella la que llevaba las cuentas de toda la casa. “Me hubiera gustado que hubiera escrito más, para mi es la mejor herencia que he podido tener”. También hizo referencia el autor al relato de Reyes contando que nunca celebró su cumpleaños o tuvo regalos hasta que sus hijos fueron grandes, “ella ha sido muy luchadora y tiraba para adelante, nunca nos lo dijo, me he enterado después, yo he disfrutado los cumpleaños sin ser consciente que no los tuvo de pequeña”.
Otro capítulo del libro trata del noviazgo y matrimonio: “No supe lo que era enamorarme. Estuvimos de novios 6 años, pero hablaba con él 2 días a la semana en mi casa” y de su marido, Reyes dice: “era feo, venía muy mal vestido, no era limpio, no era cariñoso, no era simpático, no era responsable, fumaba mucho, no tenía amigos, discutíamos mucho, lo único bueno que tenía es que no era un borracho”. No quería casarse Reyes y sin embargo la obligaron. Lo que vino después, según Juan José Moreno, fueron malos tratos. En este sentido el autor señaló durante el encuentro que “yo también me he llevado las palizas, es curioso como luego ya de mayor hemos tenido buenas experiencias mi padre y yo, la vida te da también los buenos momentos. Siempre he tenido mucho odio a mi padre, y cuando lo he manifestado ella lo ha defendido y cuando ella lo describe así en su manuscrito, me pregunto si él hubiera sido de otra manera si hubiese tenido acceso a la educación o las circunstancias de la época hubieran sido diferentes”.
Narró también el escritor anécdotas e historias como cuando se cayó en su comunión tras tomar la hostia consagrada o cuando su tía María Dolores se va a vivir con ellos. Una historia interesante que daría para una nueva novela, obligada a ser monja “sin vocación” por su familia desde muy joven, conoció en el convento a un jardinero con el que se casó y con el que sufrió violencia de género, de modo que fue la Guardia Civil la que tuvo que sacarla de casa. “Vuelve muy mal al pueblo y le diagnostican Alzheimer”. Ambas hermanas se unirán para disfrutar de esa vida arrebatada y salir junto a su otra hermana, Rosario, tres hermanas unidas a las que Moreno llamaba ‘Las chicas de Oro’.
Los últimos años de vida de Reyes en una residencia, fue un periodo oscuro del que la rescató su hijo y se la llevó a su casa. A pesar de tener Alzheimer, él decidió que saldrían y harían muchas cosas juntos porque “hay que disfrutar al máximo, aunque haya una enfermedad o pena”. Una mujer adelantada a su época que hubiese ido a la universidad si hubiese nacido más tarde, porque a pesar de tener una mentalidad “muy cerrada” siempre tuvo “la capacidad de evolucionar y adaptarse a los tiempos”.
Juan José Moreno ha querido rendir un homenaje a su madre con este libro, recuperar su memoria y la del pueblo, compartir sus recuerdos con la gente que no pudo despedirse de ella, cumplir el deseo de su madre que quería que la recordasen. “He sido consciente de que, si no se queda constancia de las cosas, no se registran. Necesito también el tenerla junto a mí, aunque se haya ido, es una forma de estar con ella”.
Este profesional del mundo audiovisual, que se encuentra inmerso en un trabajo de recuperar del olvido al actor del cine mudo Manuel San Germán, conocido como el ‘Valentino español’ afirmó que escribir el libro también le ha servido para “encontrar un medio de expresión que no tenía en mente y es tan valido como otro”, por lo que no descarta escribir una nueva obra sobre este actor. Por el momento ha escrito esta preciosa obra que recordará por siempre a Reyes la de Nieto, su madre.