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El Rinconada pierde por la mínima en Montequinto y suma un punto de doce posibles, está a las puertas del descenso y afronta el derbi como una auténtica final
Cuarto partido del Rinconada en la presente campaña y tercera derrota. Falta de puntería frente al Alcalá, no aprovechar la superioridad numérica durante 60 minutos ante el Mairena, mala suerte con un gol postrero ante el Torreblanca… pero, ante el Montequinto, simplemente el cuadro de Nando de la Rosa fue inferior, cometió errores impropios de un equipo que quiere estar arriba, y siguió añorando la mejor versión de sus futbolistas determinantes, que tampoco apareció por la barriada nazarena.
El duelo comenzó con minutos de tanteo. Los blanquiazules -que vestían de naranja- no podían contar con David López, al que le han caído dos partidos por decirle al colegiado, según recoge el acta, “qué malo eres”, después de su expulsión ante el Torreblanca. Eso le hacía baja ayer, y también será baja para el derbi. Jesús Romero ejercía como maestro de ceremonias y Charro, que volvía al equipo tras su sanción, ejercía de escudero. Rupe se quedaba en el banquillo y Joni salía como titular, pero tenía que abandonar el partido con molestias en el talón. El ex del Camas fue su relevo y Cuevas pasó a ser referencia ofensiva.
El Montequinto de Aurelio León tenía las ideas claras. Abrir el partido, tratar de progresar con velocidad por banda y sacar centros al área, buscando que se presentara alguna ocasión. El Rinconada, con Mario Cúder, que también volvía tras sanción, y Juanma, en el eje de la zaga, tenían problemas a la hora de sacar el balón, aunque más lagunas mostraban ÇEdu de la Hera y Segura en los laterales, que dejaban mucho espacio tras de sí cuando se incorporaban al ataque, y permitían correr a los verdiblancos.
Así llegaron las primeras opciones, con internadas de Busto, bien doblado por Pablo desde la derecha, que primero Benítez, con respuesta de Álex Fernández, y luego Juan, también encontrando al portero, no lograron convertir en gol. La respuesta del Rinconada llegaría por medio de Segura, que tras una buena combinación remató al lateral de la red, y de David cuevas, que no pudo precisar su remate.
Pero el partido estaba raro y ese intercambio de golpes no parecía beneficiar al Rinconada, que tenía lagunas al sacar el balón y no se sentía cómodo en un duelo de ida y vuelta. En un balón perdido en campo del Montequinto, llegaría el primer gol. Raúl Cuevas mtía un pase a la espalda de Segura, que recogía Juan, quien ganaba línea de fondo y sacaba un pase al segundo palo donde, Benítez, ajustaba el remate a la cepa del palo izquierdo de Álex, que no podía evitar el tanto.
El Rinconada trató de espolearse, por la necesidad de puntos en la tabla y por la obligación de sumar ante un rival, teóricamente menos, pero no era el día de los blanquiazules. Romero no se daba abasto y Charro no intervenía en el juego y cuando tocaba no lo hacía de forma acertada. Rupe y Cuevas, que deben marcar diferencias estaban muy erráticos y Guti y Kaki pasaban desapercibidos.
Tras el descanso, Nando movió el banquillo, y el Rinconada tuvo más la pelota. Pero, con el paso de los minutos, los rinconeros seguían jugando demasiado estáticos, con mucho balón horizontal, a pesar de que el partido pedía lo contrario. Junior entró en el campo, pero la tónica no cambió y, aunque el paso al frente era evidente, tampoco se traducía en un dominio abrumador, con falta de precisión en los metros finales, aunque el balón rondara los dominios de Dani. Una falta por manos de Juanma, el central del Monrquinto, que comparte nombre con el rinconero, permitió a Rupe ensaya el disparo en una posición inmejorable, pero se le fue muy alto. Luego, en un balón largo que peleó David Cuevas, pudo haber manos de un defensor dentro del área, pero Chacartegui Portillo, que realizó un arbitraje para olvidar, y su auxiliar, no la estimaron y dieron córner ante las protestas de los aficionados rinconeros.
El dominio visitante se iba acrecentando, pero los de Aurelio León salían con peligro a la contra y dieron un par de sustos a los rinconeros. Los espacios eran cada vez menores y el Rinconada no encontraba la forma de llegar. Joel entró por Juanma, Gata lo había hecho por Kaki adelantando segura su posición, Colela entró al final para tratar de desdoblar a Edu de la Hera por la izquierda… pero todo fue estéril. Tras cinco minutos de alargue, el colegiado indicó el final y el Rinconada perdió el partido.
Un solo punto de doce alumbra el casillero de los de Nando de la Rosa antes del derbi el Día de la Hispanidad. No cabe duda de que un triunfo ante el eterno rival serviría de catarsis para afrontar lo que viene, pero una derrota dejaría al equipo, además de en puestos de descenso, herido de muerte, a pesar de llevar solo cinco jornadas de Liga.