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Nueva derrota del Rinconada ante el Ventippo en un duelo donde los de Nando tutearon a uno de los colosos hasta el primer gol, para después dejar una imagen bastante preocupante
El Rinconada perdió en casa ante el Ventippo, lo que ya deja de ser noticia, después de que, en siete partidos, los de Nando de la Rosa, hayan sumado solo un punto.
Para este partido, los rinconeros estrenaban la participación de Jesús Corriente y de Saborido. También se esperaba el estreno de Guajiro, pero el ex del Villafranco, ni se entrenó el viernes, ni apareció el domingo por el Ramos Yerga, por lo que su continuidad es una incógnita. El técnico tiraba de todo lo que tenía, pero esto no era mucho. Y es que Segura sigue lesionado, al igual que Colela y Joni. A ellos se sumaba Edu de la Hera, que se retiraba en Utrera, David López continúa con sus problemas laborales y Rupe, otra baja importante, no está claro que vaya a volver por diferentes cuestiones de índole personal. Ardua labor la que tiene por delante Santi Aragón para dotar a su entrenador de un plantel competitivo que, ahora, sólo lo es por momentos y que, además, se muestra tremendamente frágil, sin capacidad de reacción y desplomándose a la primera adversidad que se le presenta.
Frente al Ventippo, se sabía de antemano que iba a tocar sufrir. El conjunto de la Sierra Sur es uno de los aspirantes, por méritos propios, al ascenso y eso se traduce en el campo con jugadores de gran nivel. Los rinconeros, con el juvenil Tate en el lateral zurdo y con un casi inédito Saborido -fichado del San José- como titular, plantó cara a los de Casariche, proponiendo un partido de tú a tú en el que, si bien la posesión se inclinaba hacia los de Pedro Murciano, los locales no perdían la cara al duelo, con David Cuevas muy activo, tratando de desbordar por velocidad.
Esa pizca de suerte que siempre tiene que acompañar al trabajo en algo como el fútbol, no la tiene este año el Rinconada. Los minutos finales han sido crueles con los de Nando y, ante los de Casariche, también hubo cierta dosis de fortuna en la jugada que rompió el encuentro. En el minuto 28, un córner que se paseo por el área chica rinconera sin que nadie acertara a sacarlo, llegó a Coulibaly quien, en el segundo palo, batió a Álex Hormigo en la salida.
Tocaba remontar, pero, al contrario que espolearse, el gol fue una herida mortal para los rinconeros, que acusaron, y de que manera el golpe. Las imprecisiones se multiplicaron -hasta cuatro balones centrados por los de Nando se estrellaron en el cuerpo de compañeros-, el equipo perdió la fe y el Ventippo se fue haciendo gigante. En el 34, otro córner, en este caso desde la derecha, volvió a llegar al segundo palo sin que nadie lo despejase. En este caso le cayó a Juanlu, quien tuvo tiempo de controlar, acomodarse el balón a su pierna izquierda y cruzar un disparo inalcanzable para Álex Hormigo. Todo eso dentro del área y sin oposición.
Con el 0-2 se llegó al descanso, aunque pudo ser 0-3, pero Ángel falló un mano a mano con Álex Hormigo cuando se cantaba el gol.
Tras la reanudación, Nando metió en el campo a Junior y el equipo mejoró con el canterano, que hizo las veces de box to box y que generó peligro a balón parado. Incluso llegó un gol, de David Cuevas, pero la banderola del auxiliar de Dorado Gutiérrez estaba levantada y el tanto no subió al marcador. Cuevas, de nuevo, pinchó con maestría un balón largo, se la acomodó emparedado por dos contrarios y logró tirar a puerta, pero Díaz le adivinó la intención y salvó el peligro con una mano milagrosa. Eran los mejores minutos del Rinconada, que acariciaba un gol que le metía en el partido.
Sin embargo, la lesión de Junior, que tuvo que retirarse ayudado por sus compañeros, generó un nuevo contratiempo a Nando, que tuvo que tirar de Felipe Aragón, otro juvenil, para relevarle. El canterano lo intentó y dejó muestras de su calidad, asumiendo la responsabilidad de generar peligro. Pero no era, ni estaba el partido para un juvenil, con lo que había enfrente. Esa sensación de que el Rinconada podía meterse en el partido desapareció y el Ventippo dio un paso al frente, aprovechando una contra para acabar de matar el partido por medio de Unai, que remató a placer un centro de Felipe.
Tras la conclusión, el Rinconada se queda en el farolillo rojo -compartido con el San Pablo Pino Montano- con un solo punto de 21 disputados. La próxima semana, el equipo comienza a visitar a equipos que, sobre el papel, son más accesibles, empezando por el Camas en el Isidro Reguera, con la necesidad imperiosa de ganar.
Los optimistas están convencidos de que el equipo acabará la Liga sin apuros, mientras los pesimistas empiezan a dudar de si será capaz de salvarse. Lo que, a día de hoy nadie duda, es que el equipo no va a allegar a los cuatro primeros puestos para intentar mejorar el año histórico vivido la temporada pasada.