Hasta el próximo 11 de abril puede visitarse esta muestra que agrupa 50 piezas de María Antonia Usero y su hijo Adrián Sánchez. De lunes a viernes en horario de cinco a ocho de la tarde
La Sala Maga del Centro Cultural de la Villa acoge, hasta el próximo 11 de abril, la exposición ‘Madre & hijo’, una muestra de 50 pinturas y dibujos de María Antonia Usero y su hijo Adrián Sánchez. Dos maneras muy diferentes de entender las artes plásticas y que plasman a su vez diversidad en cuanto a sus sensibilidades.
La delegada de Cultura, Raquel Vega, que ha inaugurado la exposición junto a los artistas y a un numeroso público que ha querido acompañarlos, ha afirmado que “esta es una exposición que encierra muchas historias. Por un lado, historia de superación de María Antonia, que nunca se rindió y que con su pintura nos trasmite una gran vitalidad. Y, por otro lado, la historia de su hijo Adrián, obligado a dejar sus estudios de arte por circunstancias familiares, pero que de forma autodidacta mantuvo su afición al dibujo, donde demuestra un talento innato. Madre e hijo exponen juntos dos conceptos de pintura muy diferentes, pero que manan de un origen común”.
En las obras expuestas, María Antonia recurre al óleo como técnica principal y los paisajes o los entornos más naturales como elementos inspiradores, su hijo Adrián opta por el dibujo a lápiz y tinta con una técnica mucho más realista, más atrevida y de temática variada en la que destacan los retratos. Especial mención y lugar ocupa en la muestra el retrato de los abuelos de Adrián que de alguna manera iniciaron dos generaciones de artistas plásticos que comparten su forma de entender el arte en este diálogo intergeneracional.
Vega ha afirmado que con esta exposición se cierra un círculo, ya que María Antonia ya expuso aquí, en esta misma sala en el año 2017, con tan mala suerte, que ese mismo día, su marido fue ingresado. “Por eso es especialmente feliz este momento, en que su obra vuelve al Centro Cultural de La Villa, acompañada por la de su hijo, para celebrar el talento de la familia, y reencontrarlos aquí, en un día de celebración del amor a la familia y al arte”.
La pintora se ha mostrado muy feliz con la exposición y ha destacado que “me levanto soñando con ponerme a pintar. La pintura es mi vida y me gustan los retos”. Por su parte Adrián ha contado que volvió a pintar en 2006 porque lo animó su hija. Un artista que ya desde pequeño dibujaba sin parar, creando sus propios cómics.
La exposición se podrá visitar hasta el 11 de abril, en la Sala Maga, de lunes a viernes y de cinco a ocho de la tarde.