Costura, plancha, limpieza y cocina han sido las materias impartidas en el centro de operaciones que la Delegación de Desarrollo Económico ha ubicado durante septiembre y octubre en la guardería municipal Gloria Fuertes.
Con el certificado de licenciados en tareas del hogar finalizan sus clases la docena de alumnos que durante algo más de un mes ha participado en el laboratorio doméstico para hombres. Una iniciativa que ha tenido como centro de operaciones y experimentación la cocina y aulas de la guardería pública Gloria Fuertes, sede también de la primera edición durante el pasado curso.
El delegado municipal de Desarrollo Económico, Antonio Pérez,
ha destacado la alta aceptación del programa por parte del alumnado
al tiempo que ha valorado la experiencia
-englobada en
la acción comunitaria Equal-, como una propuesta innovadora encaminada
a contrarrestar las desigualdades existentes en el plano doméstico .
Un objetivo específico incluido en la filosofía Equal, programa europeo compuesto de un amplio y diverso conjunto de acciones orientadas a la erradicación de las discriminaciones de género existentes en el mundo laboral y en el conjunto de la sociedad , reseñó Pérez.
Con arreglo al Equal, se han ofrecido herramientas enfocadas a elevar la cualificación profesional de las mujeres, así como en otra línea de trabajo, instrumentos encaminados a implantar un cambio real de mentalidad entre los ciudadanos.
Es ahí donde se enmarca el laboratorio doméstico, un master intensivo, que en su segunda etapa se ha desarrollado desde el 24 de septiembre al 29 de octubre, en jornada de tarde. Una formación que como ha señalado la directora de la guardería Gloria Fuertes, Trinidad Castro, incide en todo lo relacionado con la gestión doméstica, desde la limpieza general, a la plancha y costura y, con especial atención, a las artes gastronómicas.
Y es que el laboratorio doméstico, que cuenta con su propio manual de cocina, demuestra que es la gastronomía la asignatura preferida por los alumnos, que en materia doméstica, prefieren estar entre fogones, valoró Castro, aún reconociendo que todos han demostrado bastante magisterio con el manejo de la plancha o la aguja .
Con notable alto resaltó Castro- finaliza la segunda promoción del laboratorio, en la que el perfil del alumnado ha estado compuesto en su mayoría por varones con responsabilidad laboral, con edades comprendidas entre los 35 y 40 años.