La crisis evapora la renta azulina y el equipo sale de la zona de ascenso
Los hombres de Juan Carlos Menudo han dejado los puestos de ascenso y, de momento, no están ofreciendo un fútbol que invite a volver pronto a ellos
La mala racha cañamera se prolonga ya demasiados partidos. Hasta el punto que esa renta de la que presumía el equipo antes del bajón ya es historia. Los hombres de Juan Carlos Menudo han dejado los puestos de ascenso y, de momento, no están ofreciendo un fútbol que invite a volver pronto a ellos.
La directiva cañamera sabe que no se puede permitir otro tropiezo y, por ello, no está escatimando esfuerzos. Así, al plantel ha retornado, por enésima y esperemos que definitiva vez, Isaac, para aportar goles, al igual que José Manuel, un experimentado y pícaro delantero curtido en mil batallas que se estrenó como goleador en su debut -gol que, por otra parte, no sirvió de nada-
Además, la secretaría técnica agiliza las gestiones para contratar a un jugador de centro del campo y a un central. Ello ha conllevado también que Luismi y Sergio Hita, que habían aportado poco, causen baja en el club, cuya lista de descartes podría incrementarse a medida que lleguen los refuerzos.
En los últimos envites, los cañameros no pasaron del empate, y gracias, ante el Nervión en el Felipe del Valle, en un duelo en el que fueron mejores pero en el que volvió a fallar la puntería -Manolo empató en la prolongación en una jugada polémica-. Otra historia fue el choque en Torreblanca frente al San Antonio. Tras el parón navideño el equipo era una incógnita, sobre todo, porque visitaba un feudo más que complicado con las bajas de José Miguel, Rarra, Israel, Antoñito, Mateo e Isaac.
Los pupilos de Menudo salieron atenazados al campo. Capearon el temporal en la primera mitad gracias a las paradas de Peña que, en la segunda, nada pudo hacer ante los dos goles locales.
El árbitro, Lamadrid Álvarez, dio un ejemplo de valentía, al no arrugarse con las provocaciones del público local, y dejó a los de Pedro León con ocho jugadores. Pero ni por esas. El San José sólo creó en superioridad una ocasión clara de gol, que sirvió a José Manuel para acortar distancias. Pero se perdió en balones largos sin sentido demostrando una preocupante falta de ideas en la creación de juego.
El año pasado, el técnico azulino debutó ante los blanquivioletas con idéntico resultado y lo que ocurrió a partir de ahí es una historia de penurias sobradamente conocida que dejó al club sin opciones. Si uno mira el desarrollo del actual ejercicio, se producen una serie de coincidencias preocupantes, aunque lo más positivo es que aún queda tiempo para cambiar el guión. Ojalá el San José haya aprendido de sus errores pasados y no tropiece dos años en la misma piedra.