La mejora en el proyecto en la red de saneamiento incrementa en 3 millones de euros el presupuesto de adjudicación inicial de más de 16,5 millones. Dos tramos, de los siete en que se dividen los 11 kilómetros a tratar, se encuentran finalizados.
El Ministerio de Medio Ambiente ha dado el visto bueno al reformado y al incremento en tres millones de euros del proyecto de tratamiento integral del arroyo Almonazar a su paso por San José, una obra que desde junio de 2007 desarrolla la UTE Martín Casillas-Arpo y que supone, entre otras actuaciones, la eliminación del cauce abierto en tramo urbano, "una cicatriz histórica que divide el barrio pero que tiene fecha de caducidad", como explica el alcalde, Javier Fernández, en alusión a "finales de 2009, cuando el cajón hidráulico esté completamente terminado".
Para constatar la "buena marcha de las obras" ha acudido el director general de Aguas del Ministerio de Medio Ambiente, Jaime Palop, quien conoce a fondo el proyecto desde su gestación por su anterior cargo en la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, organismo director de los trabajos. Palop ha querido destacar "la profunda transformación que la localidad sufrirá con esta actuación esencial que modificará el día a día de los vecinos y que convertirá a La Rinconada en una ciudad moderna", y de la que dijo "podrá ser ejemplo de sostenibilidad por la eliminación de un problema integrando además el medio natural de que disponen".
De hecho, el director general hizo referencia a "la gran ambición que La Rinconada ha tenido por transformar una realidad desfasada que les lleva además a sacar el máximo provecho a los 20 millones de euros que el Ministerio invierte en la obra".
El alcalde destacó "la buena sintonía y coordinación que ha habido entre administraciones para poner en marcha un proyecto de hondo calado no sólo por la magnitud de las obras, sino por la incidencia que tendrá en todo un pueblo", "los vecinos -dijo- dejarán de sufrir el arroyo para empezar a disfrutarlo desde el punto de vista medioambiental y de esparcimiento pero también como paso cotidiano y revulsivo de una zona que se estaba doliendo de esta realidad".
3.000 camiones y cortes de dos puentes
Los trabajos de cirugía urbanística se centran ahora en el tramo urbano de aproximadamente 1,3 kilómetros, donde se entuban de forma subterránea las aguas residuales y la red de saneamiento, al tiempo que se desmantela el cauce abierto. Es aquí donde el Ministerio ha implementado tres millones de euros más sobre los algo más de 16,5 millones iniciales para desdoblar la capacidad de los colectores de aguas sucias, de forma que se elimine toda posibilidad de problemas a largo plazo.
En paralelo, y a ritmo de entre 30 y 40 camiones diarios salen del cauce con escombros procedentes de la eliminación de las bancadas, lo que dará pie a la construcción del cajón hidráulico en el que discurrirá la lámina natural de agua y que tiene capacidad suficiente para potenciales avenidas de agua en caso de fuertes lluvias.
Hito de calado será la eliminación de los dos actuales puentes con tráfico rodado que habrá que desmantelar, un momento para que se mide desde el Ayuntamiento estudiando las mejores opciones para crear las menores molestias vecinales. Se calcula que será durante el verano cuando se destruya el principal puente de entrada a San José, el conocido como del Malecón. Mientras, otro plan de tráfico controla el flujo de los 3.000 camiones que se necesitarán para desmantelar el cauce.
La eliminación del arroyo permitirá la permeabilidad total tanto peatonal como de tráfico, dando lugar a una gran arteria vertebradora de San José y que se extenderá hacia La Rinconada convertida ya en la gran avenida de la Unión. Según lo previsto, el aprovechamiento del soterramiento del arroyo dejará unas 12 hectáreas de suelo que se destinarán para espacios públicos y deportivos, zonas de paseo y también para vivienda pública.
Actuación integral
La actuación sobre el arroyo se extiende a lo largo de los aproximadamente 11 kilómetros de cauce que distan entre la corta de caudal que se hizo aguas arriba (a unos 3,6 kilómetros del casco urbano) y la desembocadura natural en el Guadalquivir.
Hasta en siete tramos se dividen las acciones que se vienen acometiendo en tres principales líneas de trabajo: por un lado, se regenera la flora y limpian los cauces en las zonas más vírgenes del arroyo; por otro lado, se integra el flujo como zona verde en las zonas próximas al desarrollo urbano, como en El Cáñamo 3 y en futuro parque del Cerro Macareno, donde se ubican escolleras con lámina de agua limpia y habilitación de paseo peatonal. El tercer tipo de tratamiento es el que se ejecuta en el tramo urbano.