Joaquín Calzado presenta en Estación de las Letras ‘Las piezas del cambio’, una especie de diario sobre su mandato como presidente del Club Ajedrez San José que ayuda a ver la evolución de una entidad que pasó de estar a punto de desaparecer a vivir el mejor momento de su historia
Joaquín Calzado es una persona muy polifacética. Cartero de profesión –de hecho, está preparando un libro para ayudar a entender e interpretar las oposiciones de Correos-, jugador de Carcassonne, un afamado juego de mesa sobre el que también ha escrito un libro, hizo un podcast y participa en el Campeonato de España y, desde junio de 2011 hasta enero de 2016 fue presidente del Club Ajedrez San José.
“A mí me llamaron porque había jugado y el club estaba en una posición delicada, a punto de desaparecer”, comienza diciendo antes de comentar su paso al frente para tratar de mantener vivo a uno de los clubes históricos del municipio, una etapa que supuso un punto y aparte y en la que, ayudado por una serie de directivos, consiguió abrir las puertas de la entidad, captar cantera, poner el foco mediático con distintas actividades en el club y crear proyectos tales como el Torneo de Bares o el Ajedrez Social, entre otros, que permitieron pasar del ostracismo más absoluto a convertirse en una de las entidades mejor valoradas por instituciones y ciudadanía, hasta el punto de ser reconocido como Mejor Club en la Gala del Deporte.
El libro recoge los diferentes pasos que se fueron dando, las ideas que surgieron, el trabajo que realizaron y cómo se encargaron, con recursos muy limitados, pero con mucho ingenio, de cambiar al club de forma radical, recuperando torneos como el de Feria, renovando el material de la sede y mejorando la comunicación de cara al exterior y de cara al Ayuntamiento a la Federación de Ajedrez.
Cuenta con cuatro prólogos escritos por Manuel Alanís Carracedo, uno de los niños que se apuntó al ajedrez en esa etapa, Juan Manuel Ortiz Medina, el socio que más años lleva perteneciendo al club, Joaquín Espejo Maqueda, secretario de la Federación de Ajedrez en aquella época, y José Manuel Romero Campos, delegado de Deportes en el Consistorio rinconero en los años en los que Joaquín Calzado fue presidente. Precisamente, el edil, junto al responsable municipal de Deportes, Francisco José Rodríguez, estuvieron en la presentación, en la cafetería del Centro Cultural de La Villa, donde los asistentes pudieron degustar café y dulces caseros. Rodríguez fue el encargado de introducir al autor, destacando que “es un hombre que se ha ganado a pulso ser parte de la historia de esta entidad, demostrando que el trabajo, el esfuerzo y el compromiso pueden ser el mejor motor para cambiar una dinámica, una tendencia, y permitir que una entidad siga adelante y siga creciendo, incluso después de su marcha”.
El nacimiento de su hijo y la sensación de haber cumplido su ciclo le hicieron dar un paso al lado que, según comentó, “tendría que haber sido un poco antes”. _No obstante, su relevo, José Manuel Garrido, siguió haciendo crecer al club, cuyos diferentes conjuntos siguieron la estela creada por Calzado y fueron ascendiendo hasta alcanzar la División de Honor, un hito histórico en el ajedrez local. “Pero esa historia, ya no era mi historia”, escribe Joaquín en su libro, antes de recoger diversas anécdotas enriquecedoras y divertidas.
Desde entonces, apenas ha pasado por el club porque considera que su etapa ya está cerrada, aunque no se atreve a decir de manera tajante que no va a volver: “Aquello fue una etapa pasada, pero no puedo decir de esta agua no beberé”.
En cualquier caso, la relación con el ajedrez sigue presente en su vida y quién sabe si su parecer cambiará en un futuro. De momento está este libro que nos recuerda una etapa de luz tras las tinieblas que devolvieron al club al lugar que le correspondía en la historia del deporte en el municipio.