La joven escritora, ganadora del Premio Edebé de Narrativa Juvenil 2026 por ‘El maullido de la marisma’, ha mantenido un encuentro con alumnado del bachillerato de letras del IES San José donde ha hablado de su obra, pero también de su trayectoria como escritora desde sus inicios
May R. Ayamonte ha sido la tercera escritora que ha participado en el Ciclo de Novela Juvenil de la Parada Otoñal de Estación de las Letras que dirige el escritor Salvador Gutiérrez Solís. En esta ocasión, el encuentro literario ha sido en el IES San José con alumnado de bachillerato de la especialidad de letras.
La escritora y profesional del sector editorial ha compartido su trayectoria desde la lectura como refugio ante el acoso escolar y la autopublicación temprana, pasando por la creación de comunidad en blogs y YouTube, hasta su profesionalización en editoriales grandes. Ayamonte ha explicado el funcionamiento de la industria del libro, su labor pedagógica con estudiantes, su obra juvenil premiada ‘El maullido de la marisma’ con enfoque ecológico (Doñana y el lince ibérico), su salto estratégico entre géneros (juvenil, thriller para adultos e histórica) y la realidad económica del oficio.
Así, May R. Ayamonte ha explicado que procede de una familia lectora, a lo que se sumó el bullying al que fue sometida hasta quinto de Primaria: “Me iba al colegio con la mochila cargada de libros porque en el recreo me escondía en el baño a leer para que no me pegaran”. Así, la autora ha afirmado que “la literatura se convirtió en mi refugio. No sólo leemos porque lo pasamos bien, también leemos porque la literatura es una manera de evadirnos de esta realidad. La lectura es la base para cualquier escritor, siempre elegiría leer antes que escribir”.
Ayamonte ha relatado que comenzó a escribir de forma muy instintiva desde que era una niña. A los 12 años terminó su primera novela ‘Más allá de la unidad’, la cual auto publicó para lo que pidió ayuda a su profesor de lengua para corregirla. Luego llegaría su segunda novela ‘Iris’, también corregida por su profesor. “Normalmente cuando tú terminas tu primera novela no te has sentado previamente a decir voy a escribir 500 páginas, no, tú te sientas, te pones a vomitar palabras y te sale una novela”.
La escritora ha hablado del importante papel que jugaron las redes sociales en su carrera literaria. Así, al no tener referencias cercanas ni familiares en el sector editorial en su pueblo (Ayamonte), recurrió a internet. Pasó por la blogosfera, fue parte de la primera generación de creadores de contenido de libros en YouTube y construyó comunidades que llamaron la atención de las editoriales. “Mi paso por las redes sociales es algo importante en mi carrera porque de no ser por las redes sociales yo no estaría aquí a día de hoy”.
Para la escritora y filóloga inglesa su carrera como escritora se ha formado con dos pilares: la lectura y las redes sociales.
Sería su trilogía ‘Infinita’ —sólo se publicaron dos libros— que publicó en una editorial pequeña y su trabajo en redes sociales lo que llamaría la atención de la editorial Planeta que decidió interesarse por ella. A partir de ahí vendrían ‘Besos entrelíneas’, ‘De nadie’ y ‘Contracorriente’.
En la universidad dejaría de crear contenidos en redes para centrase en la escritura y en los estudios. Una vez terminados y “en crisis” escribió ‘Mar profundo’ y ‘Canela y sal’, libros que “ya sí se podían leer en institutos”. “He ido creciendo con mi literatura y han ido cambiando mis gustos personales”, por lo que decidió dar el salto a la literatura para adultos. “Yo tenía muchas ganas de escribir novela negra, me dedico a matar gente por la tarde. A mí me gustan mucho las novelas de asesinatos y son libros que normalmente están enfocados a un público más adulto”. Llegaría entonces la trilogía de ‘Las niñas salvajes’, ‘Las aguas sagradas’ y ‘Los hijos malditos’, ambientados en Granada, ciudad en la que vive.
May R. Ayamonte también ha hablado de su novela juvenil ‘El maullido de la marisma’ (Premio Edebé de Narrativa Juvenil 2026), la cual está ambientada en Doñana y aborda la historia de una niña, Vera, y un cachorro de lince ibérico, Felisa, promoviendo valores ecologistas y el rescate de esta especie. “Es una novela que habla sobre Vera una niña que nació en el año 70 en el parque de Doñana, que es hija de un guarda parque y encuentra un cachorro lince bajo la lluvia”. Esa relación que se establece entre ambos lo usa la autora para hablar sobre el programa de recuperación del lince ibérico, es decir, una novela conservacionista, que habla de la necesidad de proteger los partes naturales, pero sobre todo habla de las necesidades de Doñana y acerca a cómo fue la recuperación del inicio ibérico, que en el año 2.000 contaba con 94 linces y que gracias a este programa de recuperación actualmente cuentan con más de 3.000.
Por último, la autora ha revelado que tras concluir su etapa con el thriller y la novela negra tiene planeado dar un giro hacia la novela histórica ambientada en el siglo XX. “Siempre ha sido un género que me ha gustado mucho leer, pero cuando yo empecé a escribir para adultos no me sentía preparada para abordar la documentación de una novela histórica... ya llega un momento en el que necesito hacer algo diferente y estoy preparada para esa documentación”, ha apuntado.