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El San José golea al líder de la Primera Andaluza, que llevaba más de una temporada sin perder, con determinación en las áreas y un compromiso colectivo que engancha a los aficionados
Para ganar un partido hay que correr más que el contrario, respetarlo pero no temerlo, no conceder atrás ni perdonar arriba y que todo el plantel reme en la misma dirección. Ese podría ser el resumen de las virtudes del San José en su duelo frente a La Barrera, que llegaba al Anexo al Felipe del Valle como líder y sin perder en toda la temporada pasada y lo que se lleva de ésta.
Los de Nando de la Rosa, que también venían con una racha positiva, a la espera de concretarla con una victoria de enjundia ante uno de los de arriba, lo que se le resistió el año pasado, cuando siempre tropezaba en los duelos con los favoritos. En esta ocasión, si bien los alcoreños no partían de inicio como un claro aspirante al ascenso, al venir de la Segunda Andaluza, sus resultados y su buen trabajo colectivo lo han convertido, por méritos propios, en uno de los rivales a batir en la categoría. Además, en el campo Anexo, más pequeño que el Felipe del Valle, parecía que los de Álvaro Navarro –perfectamente tutelado por su padre, don Eusebio, histórico entrenador del fútbol sevillano y una leyenda de Los Alcores- podrían complicarle la vida a los azulinos.
El duelo comenzó con respeto entre los contendientes, que no querían exponer. De hecho, el devenir de la contienda en la primera parte fue similar al de la semana anterior en el Manolo Jiménez de Arahal. Un partido feo, sin ocasiones, que los cañameros controlaron muy bien atrás y supieron dejar visto para sentencia con dos picotazos en la primera parte. El primero de ellos llegaría en el 23, después de una conducción por la izquierda de Javi Núñez. El lateral vio adelantado a Juanan y lanzó un zapatazo que obligó al arquero a un escorzo para evitar el tanto dejando la bola muerta en el área chica donde aguardaba el Pichichi, Diego Rosado, con la caña preparada para inaugurar el marcador.
Luego, en el 36, sin que nada hubiese pasado en ese intervalo, un balón colgado al área de La Barrera y despejado por la defensa le cayó a Carlos García en la frontal, quien no se lo pensó y disparó a puerta, tocando la pelota en un contrario y despistando al guardameta para hacer el segundo.
Pliusco tuvo que retirarse con un pichazo en la parte posterior del muslo izquierdo y entró en el equipo Iván Martín, firmado esta semana y que se estrenó con la elástica azulina.
Al filo del descanso, en un saque de esquina, Camacho Halcón pitó penalti al entender agarrón de Mario Espinar a un jugador de La Barrera. Cristian Chino lanzó a lo Panenka, pero la pelota dio en el larguero y, en el rechace, un compañero remató con la testa a la cepa del palo izquierdo, pero Isma Gil sacó una mano milagrosa para evitar el tanto.
En la segunda mitad el partido se rompió con los cambios, pero el control seguía siendo del San José, que hacía que los minutos pasaran sin que ocurriera nada. Y así fue hasta el minuto 70, en el que una buena jugada de Di Massimo, que volvía tras su partido expulsado, acabó en un centro a la derecha donde apareció Fran Márquez para pegarle con el alma y mandar a la red el tercer tanto, reivindicándose tras los problemas físicos que le habían tenido apartado del equipo en las primera jornadas.
Después llegó una nueva ocasión de Dimas, un remate a quemarropa de Iván Martín y alguna ocasión más que hicieron que Juanan se ganara la redención por los dos goles de la primera parte.
En el último tramo del encuentro, La Barrera apretó y de qué forma. Quizás con todo perdido, los alcoreños tiraron de orgullo y se fueron a buscar la meta cañamera, pero ahí emergió la figura de su portero, que se hizo internacional y que sacó manos milagrosas a remates de Álex Moreno, Cristian Chino y Darío, de esas que se cantan como gol, dejando su puerta a cero y demostrando que es un portero de grandísima categoría.
Con la victoria, el San José se coloca tercero, con los mismos puntos que el Mairena y La Barrera, a un punto del nuevo líder, el Pilas, otro equipo recién ascendido. La próxima semana, los cañameros visitarán el Nuestra Señora de Setefilla para enfrentarse al Lora.