SAC
Servicio de Atención a la Ciudadanía

Noticias

Fue bonito mientras duró...

Deportes |

El Rinconada se cae de la lucha por la tercera plaza al sumar un solo punto de los últimos nueve posibles

El Rinconada quemó sus últimas naves en la lucha por el ascenso en estos tres últimos partidos. El equipo de Santi Aragón se ha caracterizado a lo largo de la temporada por la irregularidad y ha hecho pasar a los aficionados del cielo al infierno y viceversa en cuestión de escasos envites. A falta de dos encuentros para el final de la competición no hay opciones de ascenso en los blanquiazules, ni siquiera a través del tercer puesto.
Después de las victorias ante el Brenes y el Lora, que estarán en Preferente el próximo ejercicio, la repesca era más que accesible e incluso, por qué no, se podía soñar con desbancar al Brenes del segundo puesto.
Los rinconeros tenían la moral por las nubes y su técnico pedía prudencia y avisaba de la dificultad que entrañaba el partido ante el Trajano. Y no se equivocó. A pesar de que los de la pedanía de utrera tenían la permanencia casi amarrada se mostraron más enchufados durante todo el choque. Benito, de falta directa, sorprendió a Ricardo poniendo el 1-0 y ahí se acabó todo. Los blanquiazules, que iban de naranja, no supieron reponerse al mazazo que supuso el tanto en contra. Pasaban los minutos, las opciones del banquillo saltaban al campo, pero la dinámica del encuentro no variaba ni un ápice: el Trajano se metía atrás para salir a la contra y perdía todo el tiempo que podía y el Rinconada se perdía en balones largos que morían en la frontal del área cuando eran despejados por la defensa. Y cuando ésta fallaba, ahí estaba el guardameta que enmendaba sus errores. La suerte estaba echada.
Después de ese partido, la utopía volvía a cobrar fuerza. El ascenso, en el que se había recuperado la fe tres semanas antes, se convertía otra vez en una quimera.
Luego llegó el reencuentro con un Leonardo Ramos con menos público de lo habitual, quizás fruto de las Comuniones o tal vez por la desilusión por el resultado del sábado.
Los rinconeros quisieron enjugar la última derrota y cercaron la meta de Cristóbal pero la suerte había abandonado definitivamente a los de Santi Aragón. Incomprensiblemente las ocasiones, algunas muy claras, no acababan en gol, y en la primera que tuvieron los visitantes fueron a estrellar el balón en el larguero.
La segunda parte fue un calco de la primera, con los locales dominando el esférico y las ocasiones, pero sin encontrar el premio del gol. En el último tramo del envite, Morillo, que volvía a jugar, se reencontró con la salsa del fútbol para alegría y alivio de los suyos que se consolaban, al menos, pensando que los tres puntos se quedaban en casa. Pero sobre la bocina, Álex empató la contienda, golpeando una vez más la ya frágil moral del Rinconada.
La visita a Umbrete demostró que en el seno del club hay ganas de que acabe la Liga para empezar a planificar la próxima campaña. Tras una primera parte en la que se generaron muchas ocasiones, el equipo de Juanjo Trenado aprovechó la primera que tuvo para poner en ventaja a los locales. Ya en la segunda, en un toma y daca continuo entre ambas escuadras, el Umbrete se aprovechó de unas manos dentro del área de Pozo para poner el 2-0 definitivo desde los 11 metros.
La próxima temporada, posiblemente, cambiarán muchas cosas en el equipo y ojalá se luche por metas más elevadas. Pero mientras eso llega, quedan dos jornadas de campeonato y hay que acabar de la forma más digna posible.

Este sitio web usa cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y recoger información sobre su navegación. Si pulsa "aceptar" o continúa navegando consideraremos que admite el uso e instalación en su equipo o dispositivo. Encontrará más información en nuestra Política de Cookies.