Los cadetes cañameros ascienden a Andaluza tras un partido épico
Los aficionados azulinos se desplazaron hasta La Algaba, donde el equipo que entrena Bravo se jugaba su ser o no ser a partido único con el Sevilla Este
Las alegrías, como las penas, no suelen venir solas. Esta temporada pasará a la historia porque el San José logró retornar a Primera Andaluza y porque su equipo cadete logró el hito histórico de dar el salto a Liga Andaluza. Después de la felicidad por el consumado ascenso, el destino tenía preparado otra dosis de júbilo para los aficionados azulinos que se desplazaron hasta La Algaba, donde el equipo que entrena Bravo se jugaba su ser o no ser a partido único con el Sevilla Este.
Durante la semana previa al choque, los capitalinos habían pecado de prepotentes, al verse favoritos y pensar en el envite como un paseo militar.
Pero el San José había trabajado muy duro para alcanzar esta oportunidad y no quería ir de comparsa.
Tras los primeros 20 minutos las sensaciones no eran del todo buenas, ya que los pupilos de Bravo caían en un excesivo juego directo que beneficiaba al Sevilla Este, que tenía un plantel mucho más corpulento. Aún así, los favoritos empezaban a vislumbrar que el choque no iba a ser tan fácil como preveían.
Los capitalinos se adelantaron en el marcador después de una falta directa bien ejecutada.
Pero los nuestros no se vinieron abajo, es más, tomaron el control del partido y empezaron a rasear la bola, al verse superiores técnicamente. Al filo del descanso Pedrito pudo empatar, pero el portero salvo el mano a mano.
Ya en la segunda parte, los cañameros se volcaron sobre la meta rival y dieron la vuelta al marcador, desatando el júbilo en las gradas. Pedrito hizo el empate y Quiqui, tras una falta desde la derecha, el 2-1. Con el tanteo adverso, el Sevilla Este recurrió a su único patrón de juego: fútbol directo con balones colgados al área a la espera de que algunas de sus torres cazara alguno. Pero fue inútil. Mientras más pelotas llegaban a las inmediaciones de la meta cañamera, más fuerte se hacía Jairo, el cancerbero, que estuvo colosal y dio mucha seguridad a los suyos. Al final, David venció a Goliat y el San José escribió una de las páginas más brillantes de su historia al ascender por primera vez a Liga Andaluza, el techo en esta categoría, a la que ha llegado por méritos propios.
Tras el pítido final se organizó una tangana espectacular entre jugadores y aficionados, un desagradable lunar en una fiesta tan bonita que no empañó, no obstante, el partidazo de los hombres de Bravo.
Para la próxima campaña, el conjunto cañamero sufrirá algunas pérdidas para jugar en Andaluza, ya que algunos de sus integrantes pasan a juveniles.