La Casa del Bebé es ya todo un referente en moda infantil, y ahora también de mujer, en San José. Abrió sus puertas en el 77 y ha conseguido ganarse una clientela fiel que avala todos sus años al frente del negocio
Un total de 31 años al frente de un negocio dan para mucho y si no que se lo pregunten a Esperanza Álvarez Corpas, la responsable de la tienda La Casa del Bebé, en la calle San José. Este establecimiento abrió sus puertas en 1977 y desde el primer día tuvo el apoyo de una amplia clientela. En estos momentos, Esperanza Álvarez lleva el negocio con su hija, Macarena Sánchez, quien asegura que cuando su madre decidió embarcarse en esta empresa "en La Rinconada no había ningún establecimiento que vendiera ropa de niño y bebés, por eso desde el primer día funcionó muy bien".
A esto hay que añadir la calidad de sus prendas, cien por cien artesanales. "Recuerdo que mi madre empezó con una tienda de ropa de bebés donde vendía también lanas, enseñaba a las mujeres a hacer punto y elaboraba prendas por ella misma". De ahí poco a poco fueron diversificando el negocio hasta incluir ropa para señora y chicas jóvenes. "Las mismas clientas que antes compraban prendas para sus hijos empezaron a adquirir nuestros nuevos productos, porque es ropa de calidad y ellas lo saben bien".
Aunque, como reconoce Macarena Sánchez, "hemos notado como ha ido creciendo la competencia, pues al principio éramos los únicos en la localidad y ahora hay muchas tiendas dedicadas a lo mismo, pero nosotras afortunadamente no hemos bajado el nivel de ventas".
De hecho, tienen también clientes de La Algaba, Brenes, Alcalá del Río y de la propia Sevilla. Y es que el permanecer durante tantos años al pie del cañón tiene su recompensa y es la popularidad que tienen en este sector.
En los últimos meses madre e hija han abierto otra tienda justo al lado de la que ya existía, para dedicar una exclusivamente a la ropa de bebés y otra a la de mujer y crecer más.
Testigo de los cambios
Tantos años en ese comercio le han hecho a Esperanza ser testigo de los cambios tan importantes por los que ha pasado el municipio. "El crecimiento tan importante que ha experimentado la localidad nos ha beneficiado enormemente y lo hemos notado también nosotros pues hay más gente y más servicios y por tanto más necesidad de comprar".
Para el futuro, esperan seguir trabajando en lo mismo y sin que decaiga el negocio ya que, "con tesón y esmero como levantó mi madre la tienda, se pueden seguir alcanzando todos nuestros objetivos", concluye.