Santi Aragón asume de manera provisional el cargo, aunque, según los resultados, podría acabar la temporada
El delantero Buyo se lleva la pelota frente a tres jugadores del Arahal ante la mirada de Manu.
A pesar de que los resultados le estaban acompañando y el San José estaba situado en la quinta posición de la tabla clasificatoria, la Junta Directiva decidió de forma unánime cesar en sus funciones a Andrés Millán, tras su enésimo enfrentamiento con el vestuario.
Aunque el equipo ganó en Tomares (0-2), hubo una fuerte discusión tras el choque entre el ya ex técnico y sus jugadores. El martes, en el primer entrenamiento de la semana, “un alto número de efectivos abandonó el vestuario y amenazó con marcharse si continuaba el de San Jerónimo”, como reconoció el presidente, Lorenzo Sánchez, quien añadio que, en esa tesitura, “la Directiva no podía mantener al preparador, ya que no iba a salir al campo plagado de juveniles para medirse al Arahal, porque eso sería adulterar la competición”.
El propio técnico firmó un documento a la hora de formalizar la destitución en el que reconocía ser incapaz de controlar al vestuario cañamero.
Millán reclama ahora al San José la totalidad del contrato firmado en su día, que asciende a 9.000 euros, lo que el presidente considera un abuso para “un club modesto que tiene que llamar a muchas puertas para llegar a final de mes”. “No nos negamos a pagar, pero entendemos que lo lógico sería que cobrase hasta el último día que ha trabajado. Esa norma perjudica los intereses de los equipos aficionados, porque un señor se va a llevar millón y medio de pesetas del San José por quedarse sentado en su casa”.
Los propios jugadores cañameros, según manifestó Lorenzo Sánchez, “se han ofrecido a aportar parte de sus fichas y sus primas para ayudar al club a abonar lo acordado a Millán”.
Por su parte, el de San Jerónimo personificó su cese en un enfrentamiento personal con el presidente, del que dijo que “no le había dejado trabajar” y restó importancia a sus problemas con el vestuario. “Son muchos menos de los jugadores que se dicen los que no me querían”.
Lo cierto es que este desenlace era la crónica de una muerte anunciada que se dilató en el tiempo por los resultados y llegó cuando menos se esperaba.
Con Andrés Millán también se marcharon Moisés de Hoyo, que hacía las veces de preparador físico y masajista, y Pitu, un colaborador que había incorporado el ex del San Juan.
Tras la marcha del técnico, Santi Aragón, que ejercía como secreario técnico azulino tomó las riendas del conjunto. En su debut, frente al Arahal, el equipo cayó en el Felipe del Valle (1-3).